La posesión de Abelardo De La Espriella como presidente de la República tuvo un momento de oración y alabanza. No se trató de un culto a un único credo, sino de un momento que unió a tres líderes de diferentes confesiones religiosas.

El 7 de agosto estuvieron en ese acto el rabino David Michan; el pastor Eduardo Cañas, de la iglesia evangélica Manantial; Álvaro Duarte Torres, capellán de la Presidencia, y el monseñor Francisco Javier Múnera, presidente de la Conferencia Episcopal. Por otro lado, la cantante Maia cantó el Hallelujah de Leonard Cohen en alabanza a la Virgen de Fátima.
Un ciudadano, Omar Alberto Franco Becerra, consideró que la posesión había vulnerado el principio de neutralidad religiosa y el juez quinto Laboral del Circuito de Bogotá le dio la razón.

En un fallo de tutela, ordenó al presidente que “en alocución en radio y televisión a realizarse el martes 30 de septiembre de 2026, a las 7:00 p. m., ofrezca disculpas al pueblo colombiano por haber vulnerado la neutralidad religiosa del Estado en el acto oficial de su posesión como presidente”.
El juez agregó que en esa alocución el presidente debe manifestar “que se abstendrá de incurrir en conductas que lleven aparejada su inclinación a la Iglesia católica o a cualquier otro credo particular”.
El juez fue más allá. Además, ordenó que el presidente emita una “directiva presidencial en la que ordene a los servidores públicos que deben respetar y hacer respetar la neutralidad religiosa del Estado en todos los actos que en ejercicio de sus funciones ejecuten”.

La sentencia de tutela incluso impacta a otro líder político. Le ordena al presidente del Congreso, Honorio Miguel Henríquez Pinedo, “que, en sesión plenaria del congreso agendada para la última semana de septiembre de 2026, ofrezca disculpas al pueblo colombiano por haber vulnerado la neutralidad religiosa del Estado en el acto oficial de su posesión como presidente de la República y manifieste que se abstendrá de incurrir en conductas que permitan que en actos oficiales en los que represente al congreso, lleven aparejada una inclinación a la iglesia católica o a cualquier otro credo particular”.
La decisión genera controversia y será probablemente impugnada por la Presidencia de la República.
La posesión de Abelardo De La Espriella en Cali
El presidente Abelardo De La Espriella decidió tomar posesión de su cargo fuera de Bogotá. Desde la campaña, había dicho que quería que ese acto se hiciera en un batallón en el suroccidente del país. Finalmente, la ceremonia se realizó en Cali y luego el primer mandatario dio su discurso desde el Batallón Pichincha.

En su discurso, De La Espriella trazó lo que será el norte de su gobierno. “No habrá espacio para la intransigencia. Llego con el ánimo de convocar a todos mis compatriotas. No ignoro la magnitud de la tarea que hoy asumo y el inmenso peso de la responsabilidad que se deposita en mis hombros”, dijo ese día.
Aseguró que congelaría el gasto público, que comenzaría la fumigación de los cultivos ilícitos, que priorizaría atender la crisis de la salud y que desplegaría una fuerte ofensiva contra los grupos criminales, entre otros.
