Tendencias

Home

Nación

Artículo

Piedad Córdoba en la  Sala de Instrucción de la Corte Suprema de Justicia rinde testimonio
Piedad Córdoba está en el ojo del huracán por el llamado escándalo de la "Farc-política". - Foto: GUILLERMO TORRES REINA

nación

La estrategia que habría tenido Piedad Córdoba para beneficiar a las Farc

SEMANA tuvo acceso a correos del computador de Raúl Reyes en los que alias Teodora detallaba los pasos para beneficiar a la guerrilla y a Hugo Chávez a partir del canje de prisioneros por secuestrados.

Una gran polémica surgió recientemente a partir de las declaraciones hechas por Íngrid Betancourt en las que señala a Piedad Córdoba de ser alias Teodora, de las Farc, y de haber retrasado deliberadamente su liberación para obtener dividendos políticos.

La hoy precandidata presidencial, en diálogo con Vicky en SEMANA, manifestó: “Cuando ‘Teodora’ -Piedad Córdoba- escribe que ‘no suelten a Íngrid porque ella siempre ha sido flaca’, Teodora ignora que yo en ese momento me estoy muriendo, es decir, estaba en una situación de salud muy complicada”. Vale la pena recordar que Betancourt estuvo secuestrada desde 23 de febrero de 2002 hasta el 2 de julio de 2008, cuando se logró su rescate en medio de la histórica Operación Jaque.

Sin embargo, queda la pregunta sobre cuáles serían los dividendos políticos a los que -según Íngrid Betancourt- aspiraba Piedad Córdoba, quien para el año 2007, cuando se adelantaban conversaciones sobre un eventual canje de prisioneros por secuestrados entre el Gobierno y las Farc, habría sostenido conversaciones bastante cercanas con los miembros del secretariado de la extinta guerrilla.

SEMANA tuvo acceso a lo consignado en varios correos electrónicos del computador de Raúl Reyes en los que se registran conversaciones con alias Teodora e Iván Márquez. En el material conocido por este medio se detalla lo que habría sido la estrategia para catapultar el reconocimiento político de las Farc a partir de la liberación de secuestrados.

En un primer correo, con fecha del 6 de septiembre de 2007, alias Raúl Reyes se dirige al Secretariado de las Farc y da cuenta de las pretensiones políticas que ya habrían tenido previstas Piedad Córdoba, Hugo Chávez y la guerrilla.

“Piedad asegura que Chávez está decidido a emplear todas sus fuerzas en el objetivo del canje y promoverlo en sus canales de comunicación. Le dijo que desea conversar con el camarada (Manuel Marulanda) de muchos temas de interés recíproco, incluido el canje. Que es una forma de relanzar a las Farc en el mundo o al menos en la región, para lo cual buscará el apoyo de otros gobiernos amigos como Lula, Kichner, Morales, Correa, Ortega y Torrijos (como cosa rara no menciona a Fidel (Castro) considera posible conseguir apoyos importantes en Europa”, dice en el correo.

En un segundo punto del mismo mensaje, se lee la consigna “Piedad odia a Petro, no lo baja de HP, y habla de la necesidad de romper su vínculo con Chávez, aunque dice ha perdido credibilidad”.

“(...) Piedad no lo dice, pero todo indica que Chávez la está empujando a liderar la oposición a Uribe con miras a la contienda electoral de 2010. Pide venir a conversar con nosotros el canje, dando las vueltas que sean necesarias para evadir el seguimiento de la inteligencia enemiga. Se muestra con altas simpatías por el Camarada y las Farc, asegura que si no existiera la situación de la oposición a Uribe sería mucho más calamitosa”, agrega el correo.

Estrategia para favorecer a las Farc y a Hugo Chávez

Un segundo correo conocido por SEMANA, con fecha del 17 de septiembre de 2007 cuyo remitente es alias Teodora (quien sería Piedad Córdoba) y el receptor probablemente sea Luis Edgar Devia Silva -Raúl Reyes-, se reseña el proceso adelantado por Córdoba con miras a la reunión proyectada para el 8 de octubre de ese año entre las Farc y Hugo Chávez en Venezuela. Al final del mensaje se leen los objetivos previstos para el encuentro, los cuales textualmente dicen:

  1. El reconocimiento y la legitimidad que otorga las Farc a la facilitación tuya y del presidente Chávez. En esto coinciden con el gobierno, lo cual crea un clima de confianza para las partes.
  2. El compromiso político en la búsqueda de un acuerdo humanitario y la liberación de los rehenes.
  3. La posibilidad que se dé una reunión con el comandante Marulanda.
  4. El inicio de una ronda de reuniones previas a la entrevista de Chávez con Marulanda.
  5. La legitimidad que otorga a la reunión con los congresistas demócratas y con los familiares de los rehenes norteamericanos, lo cual pone al gobierno de EE. UU. en otro terreno. Apoyar el proceso.
  6. El deseo de iniciar el proceso sin alargar su comienzo. Una fecha cercana 8 de octubre. En la ruta para la posible reunión de octubre me parece que se podría pensar en una agenda compartida de manera que se genere confianza y esa primera reunión la veo como algo más informal, como un primer conocimiento cara a cara de los facilitadores con las personas que deleguen. Yo creería que es bueno indagar con un experto o experta en facilitación cuál sería la mecánica y la agenda a seguir en dicha reunión, pues esta se convierte en algo crucial, de su éxito depende el curso a seguir en la facilitación.

“La Negra se reclama socialista, bolivariana, chavista y amiga de las Farc”

En un correo previo, con fecha del 14 de septiembre de 2007, remitido por alias Raúl Reyes al secretariado de las Farc, menciona: “Según Piedad, como resultado de poner arriba el tema del canje, ha crecido la simpatía en las Farc y Chávez. Este hombre es consciente de la ganancia política y de imagen nacional e internacional con la dinámica dada en el canje. Está feliz y considera llegado el momento de estrechar sus relaciones con las Farc con miras a apoyar un nuevo gobierno, donde la Negra contaría con la ayuda de Chávez y las Farc sería la parte principal”.

Llama la atención un aparte en que Raúl Reyes, ya no refiriéndose a Piedad Córdoba por su nombre, sino como ‘la Negra’, resalta lo siguiente: “La Negra se reclama socialista, bolivariana, chavista y amiga de las Farc. Odia a Petro, Navarro y los dos Garzón por inconsecuentes. Tiró una perla de la que nada dije, ‘creo que los cubanos le hacen mucho daño a las Farc y al mismo Chávez, ellos quieren mandar en todo y defienden a Uribe’ (...)”.

Incluso, en otro correo, con fecha del 30 de septiembre de 2007, Iván Márquez se dirige a Raúl Reyes destacando la labor hecha por alias Teodora, definiéndolo como “extraordinario”. En una respuesta de Raúl Reyes dirigida a Márquez, con fecha del 5 de octubre del mismo año, señala que “es justo y necesario emplear tiempo en conversar detalladamente con Piedad sobre el Manifiesto”.

Es mujer es valiosa y está comprometida en la obra bolivariana. Quedará feliz al obsequiarle el libro Bolívar, el hombre de América, de Juvenal ... Ella se reclama bolivariana y está en la mejor disposición de lucha”, menciona Raúl Reyes en el correo.

Correo teodora
Correo extraído del computador de Raúl Reyes. - Foto: Suministrado a Semana

Un uso estratégico a los secuestrados

En otro correo extraído del computador de Raúl Reyes, con fecha del 29 de septiembre de 2007, remitido por Piedad Córdoba a alias Daniel (Luis Edgar Devia Silva), manifiesta que en un ocasión, “una amiga de ustedes y mía, muy querida por cierto, dio informaciones a la prensa, por dárselas, de que yo iba por unas pruebas (de supervivencia), me tocó desmentir con mucho cuidado y logré parar lo que pude (...). A mí me toca manejar las cosas con guante de seda porque no me gusta que le lleguen desinformaciones a Chávez, ahora hay mucha gente tratando de llegarle a él dizque para asesorarlo, contarle experiencias pasadas”.

Aunque la coyuntura del país en ese momento demandaba la entrega de pruebas de supervivencia por parte de las Farc de todos los secuestrados en su poder, el tono de las conversaciones entre Piedad Córdoba y el secretariado de las Farc evidenciaban que estas no podían entregarse a la ligera, por el contrario, respondían a intereses específicos en función de la relación Córdoba-Chávez-Farc.

Esta tesis es respaldada por otro correo con fecha del 12 de noviembre de 2007, remitido por Iván Márquez a Manuel Marulanda y otros miembros del secretariado de las Farc.

“Chávez y Piedad le dan a las pruebas de supervivencia una connotación casi estratégica: en primer lugar, impactarán positivamente en el crucial referendo previsto para el 2 de diciembre en Venezuela. Nos necesitamos mutuamente. El encuentro en el Yarí le dará a Chávez y a las Farc una proyección continental y mundial. Y sobre todo a Chávez una proyección de líder continental”, se lee en el correo.

Correo 1 Piedad Córdoba
Correo extraído del computador de Raúl Reyes. - Foto: Suministrado a Semana

En otro punto del mismo correo, Iván Márquez menciona que, de no lograrse el encuentro entre Hugo Chávez y Manuel Marulanda, Chávez proponía dos opciones: por un lado, una liberación unilateral de dos mujeres (sin incluir a Íngrid Betancourt); y por el otro, que una vez él recibiera a ese pequeño número de liberados, habilitaría un corredor en la frontera para recibir a voceros de ambas partes, gobierno y guerrilla. La posición de Chávez, además, resultaba clave para ejercer “lobby” sobre otros países que no consideraban a las Farc como actores políticos, buscando un beneficio mutuo, según los correos a los que tuvo acceso SEMANA.

Piedad Córdoba y “el refrito de la Farc-Política”

A raíz del escándalo desatado, la excongresista reaccionó en un fuerte comunicado en el que afirmó que los “detentadores del poder” están utilizando viejas “recetas” para arrebatar o empañar el triunfo del Pacto Histórico de 2022.

“Las amenazas de magnicidio y de fraude electoral están al orden del día, al igual que la guerra jurídica y el linchamiento mediático contra quienes integramos esta alternativa de gobierno. Basta ya de persecución política”, dijo Córdoba.

Además, exigió que tanto ella como su familia tengan todas las garantías para las elecciones y poder ejercer su derecho de hacer política.

“Soy mujer, negra y de izquierda, comprometida con la paz total y con la integración latinoamericana. Jamás he ocultado mis opiniones ni simpatías políticas, pero ello no avala a quienes han sido enemigos de mis banderas sociales a cercenarme mi derecho a hacer política. Aun no logro entender el porqué del ensañamiento en mi contra desde tantos sectores reaccionarios para impedir que pueda hacer política. No he cometido delito alguno, por el contrario entregué toda mi carrera política para conquistar la paz y los cambios sociales”, dice la exsenadora en su comunicado.