En entrevista con SEMANA, la fiscal Paola Andrea Londoño, la encargada de hacer una investigación rigurosa contra el llamado zar del contrabando, Diego Marín Buitrago, conocido con el alias de Papá Pitufo, advirtió que siente miedo por su seguridad y la de su familia; por eso le hizo una petición especial al presidente Abelardo De La Espriella.

Aseguró que es muy difícil para los fiscales adelantar investigaciones que tocan fibras muy delicadas en la política del país; en su caso, el proceso contra alias Papá Pitufo estaba por dar nuevos resultados que podrían incluir a personas muy poderosas; considera que ese fue el punto de partida para salir del proceso.
La fiscal Londoño le pide al presidente de la República entender la situación de los funcionarios que imparten justicia en el país, sometidos no solo a una carga laboral exagerada, sino a unos niveles de estrés y acoso como en muy pocos sectores del país; habla de condiciones complejas de salud mental.
“Al presidente de la República, que verifique las actuaciones dentro de la Fiscalía General de la Nación, con los procesos, esa parte humana que pueda tener el doctor De La Espriella, verificar cuáles son las condiciones de salud mental a las cuales estamos enfrentados los funcionarios que administramos justicia”, dijo la fiscal.

Insiste la fiscal en que, contradictoriamente, haber trabajado con rigurosidad, sin descanso para poderle dar resultados al país, respecto de la investigación contra alias Papá Pitufo, se convirtió en el principal problema para mantenerse tranquila en la Fiscalía. La acosaron, persiguieron, amenazaron y ahora la denunciaron.
“Porque haber sacado un proceso de estos, hacer las cosas bien y después quedar vetados, lo lógico sería que en vez de estar vetada y en el cargo de fiscal municipal, uno esperaba que lo ascendieran, que me dejaran trabajar y realizar los procedimientos como son, pero realmente es triste que el proceso ya no quedó en nada”, señaló la funcionaria.
Aseguró que, luego de haber salido del proceso, fue víctima de acoso y de una situación insólita para cualquier funcionario de la Fiscalía: una persecución que incluso la llevó a estar hospitalizada durante 11 días por el miedo y la presión que sentía al estar en la Fiscalía.
“Pero sí que me dejen en paz, porque mi salud mental con una historia clínica, una hospitalización de 11 días por un ataque de miedo y ansiedad, ¿cómo es posible que ahora estas personas se concerten para hacerme denuncias masivas, tres personas por injuria, calumnia y tiene que ver con todo este asunto de acoso?”, advirtió la Fiscalía.

En la entrevista con SEMANA, la fiscal aseguró que hubo irregularidades en el proceso con la llegada de Adriana Camargo a la Fiscalía y cómo parte de los elementos de prueba que solicitaban a otras entidades terminaban en la Casa de Nariño antes de llegar a su despacho.
