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Muerte de Mauricio Leal: herida en la mano de su hermano despierta sospechas en las autoridades

La declaración del conductor, un chat que este tuvo con el estilista el día de los hechos, sumado a heridas encontradas en el cuerpo de Mauricio y en la mano de su hermano Jhonier, son analizadas por las autoridades.


Las dudas y la incertidumbre siguen rodeando el caso de la muerte del famoso estilista Mauricio Leal y de su madre, Marleny Hernández, pero hay un nuevo detalle que no ha pasado desapercibido para las personas de su círculo cercano y los investigadores de la Fiscalía. Se trata de una herida que tiene en la mano derecha su hermano Jhonier Leal. La pregunta es ¿qué le pasó? ¿Cómo se hizo la herida? ¿Cuándo ocurrió? De hecho, para las autoridades una línea de investigación es qué pudo haber pasado momentos antes del hecho. Es más, encontraron algunos hematomas y rasguños en el cuerpo del estilista como si se hubiera tratado de defender, incluso en los nudillos hay heridas que podrían dar pistas.

La pregunta ha estado presente en las entrevistas que han venido realizando los investigadores. Han cuestionado si Mauricio Leal practicaba algún deporte o si efectivamente se trató de una disputa.

SEMANA se comunicó con Jhonier Leal para preguntarle por la herida que ahora llama la atención en la investigación y dijo: “No señor, en ningún momento, nunca, yo no tengo una sola cortada en mi cuerpo, no tengo heridas, cómo se le ocurre. No he sido golpeado ni me he golpeado. Ellos (la Fiscalía) lo único que me preguntaron fue que si yo me había caído, que si tenía algún golpe en el cuerpo, pero nunca me preguntaron por heridas con arma blanca”.

Al preguntarle si era posible que se hubiera cortado la mano en la peluquería, respondió que “son cortadas muy superficiales que me he hecho con la tijera en los dedos, o en la mano, pero heridas con arma blanca no”.

Jhonier también se refirió a las especulaciones sobre una posible participación de él en los hechos; pidió estar atentos a lo que digan la Fiscalía y el CTI. “Yo he tratado de hacer caso omiso a todo eso, porque todo eso me lastima, me ha lastimado mucho a mí y a mi familia. Esperemos que el tiempo sane y sea el que aclaré todo lo que pasó”.

El chat SEMANA conoció en exclusiva la conversación, vía WhatsApp, que sostuvo Mauricio Leal con Jair, su conductor, en la mañana del lunes 22 de noviembre, el mismo día en que se encontraron los cuerpos sin vida en la casa ubicada en un condominio, en la vía La Calera. Es una pieza clave en el marco de la investigación, pero además deja muchas dudas en el aire.

Mauricio (6:19): “Jair, no traigas a la muchacha hoy, ve a la pelu, please, voy a dormir”

.Jair (6:38): “Listo, jefe”.

Mauricio (6:38): (responde con dos emoticones de manitos en oración).

Jair (6:39): “Yo ya estoy en la peluquería, le digo a la muchacha que se devuelva”.

Mauricio (6:39): “Sí, por fa, jijiji”.

Jair (6:39): “Listo, descanse”.

Sobre el contenido de esta conversación de chat, los investigadores han preguntado a las personas que conocen a Mauricio, a su círculo más cercano, y dicen que esos no son los términos ni la ortografía ni la forma de escribir del estilista. Por ejemplo, les llama la atención que le escriba al conductor por su nombre, cuando siempre le decía baby. El “please” es un término que nunca usaba ni los emoticones de oración. Aseguran que, por el contrario, él utilizaba caras felices y con corazones. Así era él, señalan.

La versión del conductor Otra de las pruebas clave en la investigación por esta tragedia, que tiene todos los reflectores encima, es la declaración que entregó a las autoridades Jair, el conductor de Mauricio. Con Jhonier fueron los primeros en llegar a la casa y encontrarse con los cuerpos sin vida, por eso la importancia de la declaración.

SEMANA conoció lo que Jair les contó a las autoridades. Según su relato, el día anterior (domingo) estuvo en su casa, también situada en la vía a La Calera, en compañía de su familia, incluso estuvo su hija y un sobrino de Mauricio, que, según dijo, pueden ratificar su versión. Además, explicó que hay cámaras del circuito cerrado de seguridad del conjunto y que las podrían revisar.

Explicó que el lunes, como todos los días, llegó hacia las seis de la mañana a la peluquería, ubicada en la calle 82. Durante las primeras horas de la mañana estuvo trabajando en armar un árbol de Navidad con un decorador y algunos empleados de la peluquería.

Hacia las diez de la mañana se empezó a notar la angustia porque llegaron tres clientas especiales que tenían cita con Mauricio. Según contó en su declaración, se trataba de Miss Universo Alemania, Miss Universo Colombia y la representante del concurso en el país. Iban a firmar un millonario contrato y las tres se iban a poner extensiones de pelo.

En su relato, dijo que ante la angustia por la ausencia de Mauricio, las personas más cercanas le timbraban y le timbraban al teléfono, pero no contestaba. Uno de ellos, sobre las 9:40, dice que estaba rechazando las llamadas.

Las personas cercanas a Mauricio han advertido a las autoridades que él nunca dejaba plantadas a sus clientas, menos a unas reinas. Siempre avisaba dónde estaba y, ante alguna demora, mandaba la ubicación de dónde estaba en tiempo real, para que se la mostraran a sus clientes, se dieran cuenta y no se sintieran engañadas.

MAURICIO LEAL
PELUQUERIA CALLE 81 CON 12
PELUQUERIA CALLE 81 CON 12 - Foto: ALEXANDRA RUIZ POVEDA

El relato de Jair continuó y señaló que tanto fue el desespero que le pidieron al conductor y a la administradora que se comunicaran con Jhonier para ver si él sabía algo.

El conductor era una persona muy allegada desde varios años atrás a Mauricio y a su hermano. Cuenta que empezó a cruzarse mensajes de voz con Jhonier para preguntarle si sabía “del jefe y de la mamá”, que los estaban esperando. La respuesta, señala, fue que no tenía ni idea, incluso le pidió el favor de que fuera a llevar unos huevos y a recoger una base de un árbol de Navidad.

Según su versión, Jhonier le dijo que estaban durmiendo y que él sabía cómo eran ellos, que no les gustaba que los molestaran.

Seguían pasando los minutos y no se sabía nada de Mauricio ni de su mamá. Finalmente, Jhonier le pidió al conductor que fuera hasta la casa para ver qué había pasado, pero Jair se movilizaba en una motocicleta y le dijo que estaba lloviendo muy fuerte, y que era mejor que lo recogiera. Así fue, Jhonier terminó recogiéndolo en un lugar cerca de la peluquería y se fueron para La Calera.

Pasadas las dos de la tarde, señala el relato, entraron al conjunto. Jhonier no se bajó del carro y le pidió al conductor que entrara a la casa y mirara a ver qué fue lo que pasó. En ese momento le entregó las llaves de la casa.

El hermano de Mauricio se quedó en el carro, un automóvil corriente, de color gris, con vidrios un poco oscuros. Jair, el conductor, abrió la puerta principal con las llaves, le pareció curioso que en la vivienda siempre permanecía prendido un televisor, pero no se escuchaba nada, el silencio era absoluto. Le pareció tan extraño que se devolvió hasta donde Jhonier y le dijo que todo estaba muy raro, que todo estaba apagado. Según su relato, Jhonier se bajó del carro y entraron juntos a la casa.

En ese momento se dieron cuenta de que las puertas de las habitaciones estaban con seguro. Decidieron entonces dar la vuelta al cuarto de Mauricio con la disposición de romper, si era necesario, una ventana de vidrio que hace las veces de una puerta corrediza. Recordó a las autoridades que Mauricio siempre la dejaba con candado, sin embargo, cuando la fue a tocar se dio cuenta de que estaba abierta. Entró y se encontró con la lamentable escena.

“Los mataron, los mataron”, empezó a gritarle a Jhonier. Dice que el hermano de Mauricio entró a la habitación, se puso las manos en la cabeza y exclamó “Mauro, qué hiciste”.

El conductor, según contó a las autoridades, dijo que había que llamar de inmediato a la Policía, mientras que Jhonier se limitaba a decir “no toque nada”. Jair dice que se acercó a hablarles para ver si estaban vivos, mientras que Jhonier le decía de nuevo “no toque nada”. Salieron de la habitación, llamaron a la Policía y se quedaron en las escaleras esperando a que llegara la patrulla.

Otra de las piezas clave en la investigación es la carta que supuestamente dejó Mauricio. Sobre el escrito también hay dudas, señalan que esa no era su letra y que fácilmente podían compararla con algunos cuadernos que él tenía en la peluquería. Dicen que esa no era su ortografía y que si fue él quien la escribió, lo hizo bajo algún tipo de presión.

Son muchas las dudas que rondan el caso de la muerte de Mauricio Leal y de Marleny Hernández. Las heridas del famoso estilista, las de su hermano Jhonier, el chat que presuntamente contestaba, pero que no hay certeza de que fuera Mauricio quien respondía; la versión de Jair, el conductor, y una carta de la que hay dudas de sobre quién fue realmente el autor. Estos vacíos están siendo cuidadosamente analizados por los investigadores porque pueden pasar de las dudas a la certeza de lo que pasó ese lunes 22 de noviembre en el condominio de La Calera ¿Homicidio o suicidio? Esa es la pregunta que se debe resolver.