Este miércoles, 28 de enero, la Confederación Evangélica de Colombia (Cedecol) expidió un comunicado en el que mostró su rechazo y preocupación por las declaraciones realizadas por el presidente Gustavo Petro, en las que sugirió que Jesucristo sostuvo una relación sexual con María Magdalena.
Este sector religioso del país —que representa a miles de iglesias, pastores y creyentes en todo el país— dijo que estas afirmaciones son una tergiversación de la “verdad histórica, bíblica y teológica”.
“Desde la Confederación Evangélica de Colombia (Cedecol), expresamos nuestra profunda preocupación y rechazo frente a las afirmaciones realizadas públicamente en Bogotá por el presidente de la República, en las que se sugiere que Jesucristo sostuvo una relación sexual con María Magdalena”, señala el documento.
Desde Cedecol insisten en que este tipo de discursos afecta directamente la sensibilidad religiosa de millones de creyentes en todo el territorio nacional.
“Consideramos que estas declaraciones tergiversan la verdad histórica, bíblica y teológica, y constituyen una falta de respeto hacia la figura central de la fe cristiana: Jesucristo, el Hijo de Dios, Salvador del mundo, cuya vida y mensaje están claramente establecidos en las Sagradas Escrituras”, enfatiza.

De igual manera, dijeron que la Biblia muestra a Jesús como una persona íntegra y obediente al propósito divino, mientras que a María Magdalena como una fiel discípula que fue transformada por la gracia, y no como objeto de especulación ideológica.
“La Biblia, fuente fundamental de la fe cristiana, no respalda ni sugiere tales afirmaciones. Por el contrario, presenta a Jesucristo como santo, íntegro y obediente al propósito divino, y a María Magdalena como una discípula fiel y transformada por su gracia, no como objeto de especulación ni distorsión ideológica”, puntualiza el texto.

En medio de esta polémica, Cedecol hizo un llamado a todas las instituciones del país para que puedan respetar la fe cristiana, así como lo establece la Constitución Política de 1991.
“Desde Cedecol hacemos un llamado respetuoso pero firme a honrar la libertad religiosa consagrada en la Constitución Política de Colombia, evitar el uso de figuras sagradas para promover narrativas que hieren profundamente las convicciones espirituales de millones de colombianos y respetar los principios, valores y creencias del pueblo cristiano”, señala.

Al mismo tiempo, finalizan: “Colombia es un país plural y democrático, y esa pluralidad exige respeto mutuo. La libertad de expresión no debe convertirse en un instrumento para ofender la fe ni para desfigurar verdades que sostienen la identidad espiritual de una gran parte de la población”.
