La Organización No Gubernamental Plano Negativo advirtió presuntas falencias en los diferentes sistemas de medición para calcular los cultivos ilícitos en el país.
Según la ONG, se revisaron los mecanismos de la Oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito, el Departamento de Estado de EE. UU., la Agencia Antidrogas de EE. UU., el Ministerio de Defensa de Colombia, entre otros, encontrando posibles inconsistencias.

“Usamos redes neuronales artificiales para procesar imágenes satelitales, trabajamos con agricultores cocaleros y comparamos nuestro análisis con los resultados oficiales. Demostramos que existe una falta estructural de transparencia y fallas críticas en los métodos de captura y cuantificación de la coca desde sus inicios. También que estas fallas han sustentado el escalamiento de la violencia en la guerra contra las drogas”, indicó la ONG.
Agregó que: “La investigación examina en tres partes la historia violenta de la fumigación aérea durante el Plan Colombia en Guaviare, sus efectos y la relación entre en la deforestación y la ganadería; la segunda revela los problemas estructurales del método de la UNODC desde su creación en 1999 para detectar el cultivo de coca y sus graves consecuencias para los territorios; la tercera examina el archivo de la Agencia Antidrogas de Estados Unidos y la experimentación con herbicidas como método de erradicación en la década de 1980″.

Así mismo señaló la ONG que por fuera se dejan impactos negativos graves que afectan el ecosistema mientras se responsabiliza a los cultivos ilícitos.
“El cultivo de coca suele presentarse como el gran culpable de la deforestación, mientras se pasa por alto el impacto devastador de la erradicación forzada con herbicidas. En esta primera parte demostramos que, lejos de esa narrativa oficial, la ganadería es el principal motor de la deforestación en el Guaviare y que su avance está estrechamente ligado a los episodios de erradicación forzada que han transformado la Amazonia”.

De igual manera advirtió la ONG por una posible sobrestimación de cultivos ilícitos. “Estos informes sobreestimados sobre las cifras anuales de hectáreas de coca cultivadas tienen impactos que van mucho más allá de las fronteras de Colombia, influyendo en las políticas internacionales antinarcóticos, la evolución de la Guerra contra las Drogas y sus intersecciones con el conflicto armado”.









