El presidente de Colombia, Gustavo Petro, se pronunció a través de su cuenta en X para hablar de un reciente operativo contra el tráfico de estupefacientes en el principal puerto del país, sobre el océano Pacífico.

La intervención de la Fuerza Pública permitió el decomiso de más de media tonelada de sustancias prohibidas que se encontraban listas para su envío internacional. El presidente dijo que el origen y destino del cargamento muestran un cambio en las rutas de distribución habituales.

Incautación en Buenaventura revela nuevas rutas internacionales
Las autoridades confirmaron la incautación de 635 kilogramos de cocaína en el municipio de Buenaventura. El presidente Gustavo Petro informó que el alijo incautado no provenía de territorio colombiano, sino de Ecuador, y que su destino final no era Estados Unidos, sino Vietnam.
Para el jefe de Estado, este hallazgo ratifica la consolidación de un mercado multinacional y confederado que opera en diversas regiones del planeta.
La dinámica de este decomiso plantea una reestructuración en la persecución judicial internacional contra los cabecillas de estas organizaciones.
Acabamos de incautar 635 kilogramos de cocaína en Buenaventura. Ojo este dato que cambia la mirada mundial de la cocaína.
— Gustavo Petro (@petrogustavo) June 22, 2026
Está cocaína no venía del pacífico de Colombia sino del Ecuador, y su destino no era EEUU sino Vietnam.
Esto ratifica mi tesis, estamos ante un mercado… pic.twitter.com/IObJO5yq9h
El presidente declaró que la justicia de Estados Unidos debe expandir la prohibición de la exportación de cocaína a cualquier lugar del mundo, si los jefes de las organizaciones criminales que fueron extraditados por enviar sustancias a ese país pretenden acceder a beneficios jurídicos.
Debate sobre la regulación y expansión del mercado en Asia
Petro advirtió sobre las implicaciones que tiene la apertura de mercados en naciones asiáticas, donde vive gran parte de la población mundial.
El mandatario explicó que si el cargamento interceptado iba hacia Vietnam, existía el riesgo de que pasara a China, donde el consumo de estas sustancias registra incrementos, o a Tailandia, para ser utilizado como puente de ingreso hacia la India, lo que representaría un escenario complejo para las democracias americanas.

Frente al fortalecimiento operativo y la capacidad económica de las organizaciones dedicadas al tráfico de drogas, el Gobierno colombiano planteó la necesidad de reevaluar las estrategias tradicionales de prohibición.
La administración nacional sugirió que “este hecho ratificaba su tesis” de que, si no se implementa una persecución unificada global, la alternativa viable es avanzar hacia un modelo de legalización y regulación.
El presidente Gustavo Petro dijo que si Estados Unidos y la Organización de las Naciones Unidas no trabajan juntos para atacar las estructuras del narcotráfico y a sus aliados políticos, la mejor opción es legalizar y regular la situación con políticas de salud pública y prevención, como se hizo antes con el mercado del alcohol, antes de que estas organizaciones absorban el comercio de sustancias sintéticas como el fentanilo.
