Abelardo De La Espriella es el presidente electo de Colombia y tendrá una férrea oposición por parte del Pacto Histórico. La pregunta que se hacen algunos sectores políticos es quién tomará las banderas de ese extremo político, si Iván Cepeda, como senador, o Gustavo Petro, en calidad de exmandatario.
La votación demostró que la izquierda cuenta con un gran respaldo de la ciudadanía. Según el preconteo, Cepeda contó con 12.708.712 votos. No solo eso, en las elecciones legislativas se convirtió en la principal fuerza política con 25 curules en el Senado y 42 en la Cámara de Representantes.

En el escenario de que el escrutinio ratifique el triunfo del Tigre, el Gobierno Petro y la campaña del Pacto Histórico aceptarían los resultados. En consecuencia, se activaría el estatuto de la oposición: Iván Cepeda tomaría una silla en el Senado y Aida Quilcué, su fórmula vicepresidencial, lo haría en la Cámara.
¿Quién tomaría el liderazgo?
El presidente Gustavo Petro tuvo protagonismo en esta elección. Además de participar irregularmente en política, se dedicó a promover un discurso en contra de los candidatos de la derecha; en primer lugar, se la dedicó a Paloma Valencia y más tarde, se despachó contra Abelardo De La Espriella. Y avaló el relato del Pacto Histórico.

En manifestaciones públicas, Petro ha indicado que tomaría una postura tranquila en su papel de expresidente y no actuaría como Álvaro Uribe, a quien le ha reprochado su activa participación en política. Sin embargo, analistas creen que él tendría un papel similar al desarrollado por el dirigente del Centro Democrático.
“El reto para Petro ahora mismo es mantener unida y motivada a la izquierda. Ese fue su gran éxito político, la unión y la obediencia de la izquierda. No es algo menor; demuestra enormes cualidades políticas que posiblemente no tenga Cepeda. Por eso va a terminar ocupando un lugar muy parecido al de Álvaro Uribe”, comentó Carlos Granés.

Los problemas de Petro
A diferencia de otros exmandatarios que han ido perdiendo vigencia, Petro estaría activo no solo por su participación política, sino por los problemas que arrastrará una vez salga de la Casa de Nariño. Por un lado, los que tiene en la Comisión de Investigación y Acusación de la Cámara y, por el otro, su inclusión en la lista Clinton.
Tal como lo ha reconocido públicamente, Gustavo Petro tendrá problemas para viajar y manejar sus finanzas por la relación con el narcotráfico que le hizo la administración de Donald Trump. A eso se suma las explicaciones que tendrá que rendir en una supuesta auditoría forense internacional que De La Espriella le aplicará al gobierno saliente.

Petro no la tendrá fácil, y tampoco Abelardo De La Espriella, quien ya anticipó que será el mandatario de todos los colombianos, pero que tendrá complejidades en el Congreso. El responsable de las relaciones políticas de la nueva administración, posiblemente, será el excongresista Mauricio Gómez Amín, el jefe de debate del Tigre.
