El Gobierno nacional modificó las condiciones que durante los últimos meses habían regido para el porte de armas de fuego en Colombia.
El Departamento Control Comercio de Armas, Municiones y Explosivos (DCCAE) informó a la ciudadanía sobre el alcance de la medida adoptada mediante el Decreto 1368 de 2026, que establece el levantamiento de la suspensión general que se encontraba vigente.

De acuerdo con la información divulgada por el DCCAE, la entrada en vigencia del decreto permitirá que vuelvan a tener eficacia los permisos de porte de armas de fuego que se encuentren vigentes. Esto quiere decir que los titulares de estos permisos podrán ejercer el porte siempre que cumplan con las condiciones establecidas tanto en la legislación como en el documento que autoriza dicha actividad.
La medida tiene varias condiciones que deben ser tenidas en cuenta. El levantamiento de la suspensión general no representa una autorización para que cualquier persona pueda portar armas de fuego ni implica la creación de nuevos permisos o derechos para quienes no cuenten con la autorización correspondiente.
Uno de los principales cambios está relacionado con los denominados permisos especiales. Según explicó el DCCAE, con la nueva normativa ya no será necesaria una autorización especial adicional para portar armas durante la vigencia de la suspensión general. En consecuencia, los trámites asociados a este tipo de permisos quedan eliminados.

La entidad recordó que el control sobre el porte continuará estando condicionado a la existencia de un permiso vigente expedido por una autoridad militar competente, así como al cumplimiento de los requisitos legales, las restricciones y las causales de suspensión, cancelación o revocatoria contempladas en el Decreto 2535 de 1993 y las demás normas que resulten aplicables.
El DCCAE hizo énfasis en que el levantamiento de la suspensión debe entenderse dentro del marco de las autorizaciones que ya existen. Por esta razón, quienes tengan un permiso deberán verificar que este se encuentre vigente y cumplir las condiciones bajo las cuales fue expedido.
Asimismo, el DCCAE y las autoridades militares conservarán sus competencias para adelantar inspecciones, vigilancia, incautaciones y verificaciones, de acuerdo con las disposiciones establecidas en la normativa.

Además, las autoridades actualizarán los registros y sistemas de información con el propósito de identificar los permisos que se encuentren vigentes, así como aquellos que estén vencidos, suspendidos o cancelados.
El anuncio representa un cambio frente al régimen que se encontraba vigente durante la suspensión general, pero desde el DCCAE se hizo una precisión central para evitar interpretaciones equivocadas: el levantamiento de la suspensión no constituye una autorización general para el porte de armas ni crea nuevos derechos.
De esta manera, las personas que cuenten con permisos vigentes podrán ejercerlos conforme a las condiciones establecidas en la ley y en sus respectivas autorizaciones, mientras que las autoridades militares y el DCCAE mantendrán las labores de control sobre el comercio y porte de armas, municiones y explosivos en el país.
