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Carolina Corcho, la ministra de Salud designada, se opone a las EPS por constituir un “negocio de la salud (...) proclive a la corrupción”.
Carolina Corcho, designada por el presidente electo para ocupar la cartera de salud. - Foto: JUAN CARLOS SIERRA

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¿Qué tan rápido desaparecerían las EPS?, responde la ministra de salud de Gustavo Petro

Carolina Corcho, designada por el presidente electo para ocupar la cartera de salud, tiene entre sus propósitos presentar una reforma al sistema.

Gustavo Petro no se ha posesionado y ya ha venido generando polémica tras polémica con algunas de sus propuestas. Una de las que más ha prendido el debate es la de eliminar las EPS.

Si bien hay coincidencias en que actualmente estas entidades presentan deficiencias y, son cientos de quejas las que se presentan día a día por la falta de cumplimiento en los servicios de salud, algunos sectores señalan que la solución no está en eliminar las EPS, pues justamente este modelo que rige en el país es el que ha permitido una cobertura en salud cercana al 99 %.

Sin embargo, Petro ha venido insistiendo en que hay que quitarle el manejo de la intermediación en los servicios de salud para que los dineros sean manejados directamente por el Estado y, para ello, designó como ministra de estar cartera a Carolina Corcho, una férrea crítica del papel de las EPS.

En entrevista con El País de España, la designada ministra aseguró que se está trabajando en un proyecto para hacer cambios al modelo de salud, pero “reformar el sistema no es acabar el sistema, ese es el eufemismo que quieren generar”.

Y frente a las EPS, explicó que sí se plantea su eliminación, pero este proceso no será tan rápido.

“Las EPS no van a desaparecer en un mes”, apuntó Corcho. La idea, explica la ministra designada, es lograr que “los recursos públicos lleguen directamente a quienes prestan los servicios y a quienes asumen la atención de los ciudadanos”.

En diálogo con el medio de comunicación, Corcho se fue nuevamente lanza en ristre contra las EPS.

“Lo primero que habría que decir es que las EPS están en déficit y muchas están quebradas. En este momento, según las cifras oficiales, por lo menos 14 de estas empresas están en incumplimiento financiero. Cuando una EPS entra en proceso de liquidación, los pacientes tienen que ser trasladados a otra y llegan al límite y empiezan a funcionar mal. Además de las deudas impagables con clínicas y hospitales, no hay un control del Estado sobre esos recursos y eso requiere una reforma”, indicó.

En los últimos días, expertos y líderes con conocimiento del funcionamiento del Estado le han enviado mensajes a Petro, advirtiendo de la gravedad de eliminar las EPS.

Uno de los críticos fue el exministro de Hacienda Rudolf Hommes, quien a pesar de ser un aliado en la campaña de cara a segunda vuelta, reprobó la idea del presidente electo de eliminar las EPS para instaurar un sistema de salud público, en algunos aspectos similar al Seguro Social.

Primero, Hommes le recomendó a Petro fortalecer el sistema actual, comenzando por trabajar la salud en el sector rural.

“El sistema de salud no es perfecto, pero atiende a la mayoría de la población urbana y precariamente a la rural. La reforma tendría que comenzar en el sector rural y el ejemplo a seguir es el de Ecuador: puestos de salud en todos los corregimientos, adecuadamente equipados”, opinó el exministro en Twitter.

Luego, advirtió sobre lo que ocurriría si Petro llega a lograr eliminar las EPS: “No se debe correr el riesgo de destruir algo que funciona antes de tener andando algo mejor. Puede traer consecuencias trágicas y causar una hecatombe en salud”.

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