El registrador nacional Alexánder Vega se cansó de los pronunciamientos del presidente del Congreso, Juan Diego Gómez, en los que afirma que en las elecciones del domingo 29 de mayo habrá fraude. Por esa razón, anunció que denunciará penalmente al congresista.
Durante la instalación de la Misión de Observación Internacional, compuesta por 87 delegados de varios países, Vega indicó que las afirmaciones de Juan Diego Gómez no tienen sentido y que nunca ha presentado pruebas.
“El presidente del Congreso, haciendo uso de esa investidura sagrada que le otorgaron los demás amigos congresistas, está alegando un fraude electoral inexistente desde la institucionalidad, eso nunca se había visto en los procesos electorales”, afirmó.

El registrador reveló que está documentando todo el caso para presentar la denuncia, que se radicará después de las elecciones presidenciales. “La desinformación puede existir, pero nunca desde la institucionalidad. En la política se puede mentir, pero no engañar”, indicó Vega.
Justamente uno de los argumentos del registrador es que Gómez estaría usando la presidencia del Congreso para confundir a la ciudadanía de cara a las elecciones presidenciales como una de las actuaciones de Gómez.
“El presidente del Congreso, haciendo uso de esa investidura sagrada que le otorgaron los demás amigos congresistas, está alegando un fraude electoral inexistente desde la institucionalidad, eso nunca se había visto en los procesos electorales”, dijo.
Vega indicó que como registrador está dispuesto a responder las dudas existentes de todos los sectores políticos sobre el proceso electoral, pero que es totalmente distinto hacer declaraciones sin fundamento.
Juan Diego Gómez, por su parte, ha pedido reiteradamente un registrador ad hoc al considerar que Vega no ofrece garantías para el certamen, y ha hablado de fraude electoral.

En diálogo con el programa Vicky en Semana, Vega manifestó que en Colombia no es posible hacer fraude, porque el escrutinio está en manos de jueces de la República.
“No solo lo digo yo, también lo dijo la MOE, las misiones de observaciones como la Unión Europea y la OEA, donde no es posible el fraude en Colombia. Sí puede haber inconsistencias, puede haber errores, pero todo se corrige en el escrutinio. Nuestro sistema funciona por etapas, la Registraduría no cuenta votos, la Registraduría no escruta, quienes escrutan son los jurados y luego los jueces de la República”, explicó Vega.

De acuerdo con Vega, si hay un error por parte de los jurados de votación, esto podrá ser subsanado en las comisiones escrutadoras donde están los partidos políticos, las campañas presidenciales y los testigos electorales.
“Nosotros no intervenimos más allá y no puede haber fraude por una sencilla razón; porque son varias voluntades que intervienen en el proceso electoral: la Registraduría, los partidos, las comisiones escrutadoras, el Consejo Electoral; fuera de eso, los organismos de control. Todo es susceptible de trazabilidad y cualquier inconsistencia, sea dolosa o sea de buena fe, es detectable en el escrutinio. Por eso, fraude electoral no puede haber en Colombia”, insistió el registrador nacional.

El funcionario también dijo en Vicky en Semana que los kits electorales ya se encuentran en los municipios de Colombia, excepto en tres poblaciones del departamento de Cauca, donde deben transportar el material de manera helicoportada y están revisando el tema.
“Tenemos capacitados a nuestros jurado de votación y hasta el día viernes las campañas tienen la posibilidad de postular sus testigos electorales. Pero como registrador doy un parte satisfactorio de que la logística para el domingo está lista para que puedan votar todos los colombianos”, aseveró Vega.
Así mismo, recordó que el proceso de la Registraduría es logístico, como es lo relacionado con la ubicación de las mesas y también llevar a cabo el preconteo de los votos.
Por ahora, el presidente del Congreso, Juan Diego Gómez, no ha respondido a los anuncios hechos por el registrador, pero seguramente dará una respuesta porque en varios escenarios ha sido bastante crítico con el funcionario.
