Santa Marta busca solucionar su problema de agua potable con la construcción de una megaobra cercana a los 890 millones de pesos.
El Curval, es una planta de tratamiento con la que se espera aumentar la disponibilidad del recurso hídrico y aumentar en un 25% la oferta de agua.
La iniciativa incluye una planta de tratamiento, nuevas tuberías y redes de distribución a través las cuales miles de samarios podrán disfrutar de un servicio de agua con excelentes condiciones.
Según la información divulgada por la Alcaldía de Santa Marta, el proyecto busca incrementar la oferta de agua y beneficiar a más de 400.000 habitantes.

Una planta para aumentar la disponibilidad de agua
El componente central de El Curval es una Planta de Tratamiento de Agua Potable (PTAP), diseñada para tratar un caudal de 800 litros por segundo.
Esta capacidad equivale, en un cálculo teórico, a 69,12 millones de litros en 24 horas de operación continua.
La cifra permite dimensionar el alcance de la infraestructura. La producción real dependerá de las condiciones de operación del sistema y de la disponibilidad de agua para tratar.
Después del tratamiento, el recurso debe transportarse y distribuirse mediante las tuberías que conectan la planta con el sistema de acueducto.
Por eso, la obra incluye infraestructura adicional para conducir el agua y facilitar su llegada a los sectores atendidos.
- ¿Qué sectores podrían beneficiarse?
Entre los sectores que podrían recibir beneficios a Once de Noviembre, Bonda, Garagoa, Villa Dania y Veinte de Octubre, además de comunidades ubicadas entre El Curval y Mamatoco.
La expectativa para los habitantes es que la nueva infraestructura contribuya a mejorar el abastecimiento.
El impacto concreto tendrá que evaluarse con datos de cobertura, continuidad del servicio y volumen de agua efectivamente incorporado a la red.

El 18 de octubre de 2026, la Alcaldía anunció que esperaba iniciar las obras en los días siguientes.
El reto de El Curval será convertir la inversión y la capacidad anunciada en una mejora verificable para los usuarios.
Para los habitantes de Santa Marta, el resultado no se medirá únicamente en kilómetros de tuberías o litros por segundo, sino en la cantidad de agua que llegue a sus hogares y en la continuidad con la que puedan disponer de ella.
- Un acueducto mejorado
El plan de intervención distrital incluye trabajos para mejorar el manejo de las aguas residuales.
A esta obra se suma la rehabilitación de la Estación de Bombeo de Aguas Residuales (EBAR) Norte, cuya optimización busca reducir los rebosamientos de aguas servidas y sus efectos sobre la salud pública y el medioambiente.

El Curval se perfila así como una de las principales apuestas para atender el déficit de agua potable en Santa Marta.
La prueba decisiva será que la obra arranque, avance dentro de los tiempos previstos y termine convirtiendo la capacidad anunciada en un suministro más estable para las comunidades.
