Lo que debía ser una excursión por uno de los destinos naturales más visitados de Colombia terminó en tragedia para Noelia Maximino, una turista española de 31 años.
La embarcación en la que viajaba por el Parque Nacional Natural Tayrona, cerca de Santa Marta, se volcó y dejó a cerca de 20 personas en el agua. Después de su muerte, el testimonio de una de sus amigas puso el foco en las condiciones de seguridad del recorrido.

Lidia García, compañera de viaje de Noelia, aseguró que el grupo decidió regresar por mar desde el sector de Cabo San Juan para evitar el trayecto a pie. Sin embargo, al momento de abordar, los pasajeros se encontraron con un problema que, según su relato, fue advertido antes de salir.
“Nos dijeron que ya no quedaban más chalecos y ya está. No, no hubo tiempo ni de reacción, no hubo tiempo de negarnos”, contó García.
Pese a esa advertencia, la lancha inició el recorrido. Según la sobreviviente, poco después de alejarse de la orilla, el fuerte oleaje golpeó la embarcación. Una segunda ola terminó volcándola y lanzó a los ocupantes al agua.

Turistas ayudaron a sacar a los pasajeros
En medio de la emergencia, varios visitantes que estaban en la zona ayudaron a sacar a las personas del mar. De acuerdo con el relato de García, los turistas formaron una cadena humana para llegar hasta los afectados y trasladaron a Noelia hacia unas rocas, donde le hicieron maniobras de reanimación cardiopulmonar.
La amiga cuestionó la supuesta falta de personal de socorro en el lugar y afirmó que no encontraron atención inmediata ni medios suficientes para responder a la emergencia. Noelia fue sacada del agua, pero llegó sin signos vitales al centro asistencial.
Parques Nacionales Naturales informó, por su parte, que guardaparques acompañaron las labores de atención y rescate junto con otras autoridades. La entidad también pidió reforzar las medidas de seguridad en las actividades turísticas dentro del área protegida.

La embarcación no estaba autorizada
El caso abrió interrogantes sobre la operación de la lancha. Julio Monroy, capitán de puerto de Santa Marta, indicó que la embarcación provenía de Buritaca y no estaba autorizada para prestar el servicio de transporte de pasajeros.
La Dirección General Marítima confirmó que abrió una investigación para esclarecer las circunstancias del siniestro, ocurrido el 11 de agosto de 2026. Según su reporte inicial, los pasajeros fueron auxiliados por pescadores de la zona y trasladados posteriormente a centros médicos.
Mientras avanzan las indagaciones, desde España, la familia de Noelia exige que se aclaren las condiciones en las que operaba la embarcación y las posibles fallas de seguridad. La investigación deberá establecer las responsabilidades correspondientes y determinar qué ocurrió antes, durante y después del volcamiento.
