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Se entrega hombre que asesinó a taxista en Bogotá por intolerancia

Fiscalía confirma que este lunes en horas de la tarde se realizarán las audiencias preliminares.


SEMANA conoció que en la mañana de este 31 de enero se está materializado la captura de Marcos David Peña Camelo, quién se presentó ante la Fiscalía y dijo ser el presunto responsable de la muerte del conductor de taxi Walter Javier Velázquez Lozano, el pasado 15 de enero en las horas de la tarde.

La tragedia se registró aparentemente en un hecho de intolerancia cuando Peña Camelo le disparó al taxista mientras se movilizaba en la localidad de Suba y lo chocó aparentemente sin darse cuenta. Tras varios minutos de discusión, un hombre de camisa roja, a quien los testigos identifican como Peña, sacó un arma de fuego y le disparó, quitándole la vida al conductor de 41 años.

Peña Camelo está ahora en poder del CTI de la Fiscalía con sede en el complejo judicial de Paloquemao, en la Unidad de Vida. El hombre no solo se está entregado frente a las autoridades, sino que está aceptando su responsabilidad en el crimen. Al parecer, durante estas dos semanas que trascurrieron, tiempo en que permaneció escondido, habló con sus familiares antes de tomar la decisión de entregarse en lugar de estar en calidad de prófugo, según manifestó ante las autoridades competentes.

La confesión la hizo motivado por sus “convicciones morales que por un pico emocional se vieron segadas”. El hecho de reconocer su falta hará que la justicia colombiana contemple algunas consideraciones, otorgándole rebaja de pena entre otras que serán negociadas y conocidas a lo largo del proceso.

Otro de los puntos que tendrán en cuenta en medio del caso es determinar si el arma que portaba Peña era legal y si tenía los debidos permisos de porte y tenencia, pues de acuerdo a la legislación, este podría ser considerado como un agravante.

En las primeras versiones que se conocen de manera extraoficial, el arma que llevaba el hoy confeso homicida pertenecía desde hace varias generaciones a la familia. Decidió llevarla ese día porque se movilizaría por un barrio de Suba que referencia como peligroso y le daba algo de seguridad y respaldo.

Lo que habría generado el enojo sin control, según señala quien hoy está en poder de la Fiscalía, fueron “los ofensivos y constantes insultos” que emitía el taxista. Aunque ha manifestado que su reacción no tiene justificación coherente diferente a que se dejó llevar por la ira.

La víctima era la cabeza y sustento económico de una familia. El momento de rabia dejó sin padre a cuatro niñas.

Otro caso de intolerancia en Bogotá

El pasado domingo 17 de enero se presentó en Bogotá una pelea entre varios clientes en la localidad de Fontibón, mientras se desarrollaba el partido de fútbol amistoso entre las selecciones de Colombia y Honduras.

En medio de la riña, murió a causa de una puñalada uno de los protagonistas, mientras tanto el victimario se dio a la fuga. Con el paso de las horas y los primeros resultados de la investigación se determinó que el muerto era un policía activo de la unidad de Antinarcóticos.

Lo que arrojó la entrevista a los testigos era que se presentó una discusión entre el fallecido, un compañero que también es policía con hombres de otra mesa. El motivo de la discusión sería por comentarios irrespetuosos que lanzaron los sujetos de la otra mesa a las novias de los policías que, valga la pena hacer la aclaración, se encontraban de civil y no en actos del servicio.