El antiguo puente Pumarejo continúa en pie sobre el río Magdalena y su permanencia sigue siendo un obstáculo para aprovechar plenamente la capacidad del nuevo viaducto. Después de varios años de anuncios y trámites, el Gobierno busca formalizar una inversión de $160.800 millones para intervenir la vieja estructura.

La ministra de Transporte, Elsa Noguera, anunció que la Alcaldía de Barranquilla y el Instituto Nacional de Vías (Invías) esperan firmar la próxima semana un convenio para financiar las obras de deconstrucción. Sin embargo, los recursos todavía están en trámite, pues el Ministerio de Transporte adelanta ante Hacienda la gestión de las vigencias futuras.

La intervención tiene un objetivo concreto: aprovechar la altura del nuevo puente y facilitar el paso de embarcaciones de mayor tamaño hacia las instalaciones ubicadas aguas arriba. En otras palabras, mientras la estructura antigua permanezca allí, la navegación por este sector del Magdalena no podrá aprovechar plenamente las condiciones que ofrece el nuevo viaducto.
La Ministra hizo un llamado al sector empresarial para invertir en, la que denominó, una de las zonas más estratégicas del país. “Ustedes han sido protagonistas de la transformación de Barranquilla y el Atlántico. Hoy queremos que sean protagonistas de la construcción de la Patria Milagro, con mejor conectividad, mayor inversión, más empleo y bienestar para todos”, concluyó.
Me reuní con los consejos directivos de @ProBaq y la @Camarabaq, empresarios y representantes gremiales para revisar los proyectos estratégicos que necesita el Atlántico para fortalecer su competitividad y consolidarse como plataforma logística y exportadora.
— Elsa Noguera (@elsanoguerabaq) November 3, 2026
La recuperación de… https://t.co/N5ayp7v0dQ
Una obra que lleva años entre anuncios y obstáculos
El proyecto no apareció de repente. En junio de 2024, se advertía que el retiro de la estructura requería recursos y que la licencia ambiental, junto con el estudio de impacto ambiental, representaba una de las principales dificultades para avanzar. Para entonces, el presupuesto estimado rondaba los $120.000 millones.
La preocupación también llegó a los organismos de control. En septiembre de 2025, la Contraloría advirtió que el nuevo puente podía convertirse en un “elefante blanco” si el antiguo no era retirado, debido a que la estructura vieja seguía limitando la navegabilidad que debía facilitar la nueva infraestructura.

En septiembre de este año, Invías también había planteado la posibilidad de aprovechar partes de la estructura antigua para convertirlas en un corredor turístico y de competitividad marítima, en lugar de limitar la intervención a una demolición total.
La deconstrucción del puente hace parte de una apuesta más amplia por mejorar la navegación del Río Magdalena. El Ministerio también tramita recursos para mantener el dragado del canal de acceso al puerto de Barranquilla hasta agosto de 2027 y gestiona inversiones para estabilizar los tajamares de Bocas de Ceniza y profundizar el canal hacia Barrancabermeja. El conjunto de estas dos últimas intervenciones se estima en $861.000 millones.
Por ahora, la firma del convenio es el siguiente paso anunciado. La ejecución de las obras dependerá de que se formalicen los recursos y se completen los trámites necesarios.
