En una clínica del norte de Barranquilla fueron ubicados por integrantes de la Policía Metropolitana los dos presuntos responsables de asesinar a dos hermanas menores de edad en el municipio de Malambo.
A las adolescentes les quitaron la vida de forma violenta y fueron enterradas en una zona enmontada del barrio Maranatha, hasta donde llegó el CTI de la Fiscalía para realizar la exhumación de los cadáveres.
Lo que ha podido establecer SEMANA, por medio de fuentes judiciales, es que los dos capturados habrían tenido un accidente de tránsito, por lo que se encontraban en un centro asistencial de la ciudad.
“Mediante labores técnicas y de inteligencia se logró determinar que estas dos personas, incluyendo a un menor de edad, estarían detrás de este macabro caso que se registró. El menor de edad no ha sido judicializado, pero tenemos claro cuál habría sido su papel en medio de este caso”, dijo una fuente consultada por esta revista.

Asimismo, se conoció que la Policía Metropolitana de Barranquilla ofrecerá una rueda de prensa este miércoles 4 de marzo, en la que entregará más detalles del escabroso caso.
Y es que María Noriega Cruz habló con el periódico El Heraldo sobre la tragedia y aseguró que la pérdida de sus hijas es una herida que no cerrará. “Este es un sufrimiento grande que yo voy a llevar toda mi vida”, expresó.

Según relató la madre, en medio de esas comunicaciones escuchó amenazas directas contra sus hijas. “Me estaban cobrando millones por cada una. Decían que si no pagaba no las volvía a ver”, contó en medio de lágrimas.
Entretanto, Wendy Hernández, hermana mayor de las menores de edad asesinadas, también entregó detalles de este caso: “Era algo que no teníamos control; ellas decidieron irse y yo les empecé a escribir, pero nunca respondieron. Nunca dieron señales de escribirnos, de decirnos si estaban bien. (…) Ellas siempre que salían, siempre trataban de comunicarse con mi mamá”.
Del mismo modo, la familia sostuvo que: “Ellas salieron sábado (14 de febrero) y regresaron… Salían y regresaban. El día lunes (16 de febrero) ellas estuvieron todo el día en la casa; el día martes (17 de febrero) estuvieron todo el día también, hasta que cayó casi la medianoche (…) ellas decidieron salir. La menor no quería ir, pero Keyla Nicolle le decía: ‘Vamos, vamos, nosotros nos regresamos’ y se fueron”.

Las investigaciones de la Policía junto con la Fiscalía General de la Nación avanzan con el fin de identificar y judicializar a los demás responsables de este caso que ha generado terror en el Atlántico.
