Bogotá

Complejo Acuático de Bogotá vuelve renovado y reabre sus puertas

El IDRD culminó una intervención que se convirtió en una obra más profunda de lo previsto luego de detectar fisuras y otras condiciones técnicas al retirar el agua y los materiales de las piscinas.

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21 de agosto de 2026 a las 9:52 a. m.
l renovado Complejo Acuático de Bogotá fue intervenido de manera integral luego de que el vaciado de las piscinas permitiera detectar fisuras y otras condiciones que ampliaron los trabajos inicialmente previstos.
l renovado Complejo Acuático de Bogotá fue intervenido de manera integral luego de que el vaciado de las piscinas permitiera detectar fisuras y otras condiciones que ampliaron los trabajos inicialmente previstos. Foto: Foto: X @IDRD

El Complejo Acuático Simón Bolívar, uno de los principales escenarios para la natación y los deportes acuáticos en Bogotá, fue sometido a la intervención más profunda de sus piscinas y fosos desde su inauguración en 2005.

Durante los trabajos, el vaciado de los vasos permitió detectar fisuras y otras condiciones que obligaron a ampliar algunas de las labores inicialmente previstas.

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Una intervención de más de $3.340 millones

La intervención comenzó con el propósito de realizar un mantenimiento integral de las cuatro piscinas del escenario.

Sin embargo, las revisiones realizadas con las estructuras vacías revelaron problemas que no podían determinarse completamente mientras permanecían en funcionamiento.

En el foso de clavados, por ejemplo, el retiro del agua y de la geomembrana permitió identificar fisuras en el vaso.

El IDRD tuvo que incorporar tratamientos técnicos especializados, además de reconformar los bordes en todo el perímetro y trabajar sobre el cárcamo para garantizar la nivelación, la estanqueidad y las condiciones necesarias para volver a utilizar la instalación.

La situación también se presentó en las piscinas olímpica, semiolímpica y de niños.

Una vez retirado el agua, los técnicos encontraron fisuras tanto en las bases como en los muros laterales.

Esto llevó a modificar el alcance previsto para los trabajos de enchape de pisos y paredes e incorporar procesos adicionales de impermeabilización y nivelación.

El hallazgo explica, además, por qué el cronograma original tuvo que ser ajustado.

El propio IDRD señaló que las condiciones detectadas durante el vaciado y el desmonte de materiales hicieron necesarias actividades adicionales para garantizar la seguridad, la calidad y la durabilidad de la infraestructura.

La renovación fue planteada desde el comienzo como la intervención más completa realizada en el Complejo Acuático desde su inauguración en 2005.

El proyecto contó con una inversión de $3.340.774.014, de acuerdo con la información oficial del Distrito.

Los trabajos incluyeron mantenimiento general de las cuatro piscinas, reposición de membranas, reparación de pisos y playas, además de labores sobre escaleras y pasamanos.

A medida que avanzaron las revisiones técnicas se sumaron tratamientos especializados de fisuras, adecuaciones en los bordes y mejoras en los sistemas de drenaje.

El escenario cuenta con cuatro piscinas: una destinada a clavados, con cinco metros de profundidad; una piscina olímpica; una semiolímpica para entrenamiento y una piscina recreativa para niños.

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¿Por qué el vaciado fue determinante?

El caso del Complejo Acuático muestra la diferencia entre una inspección convencional y una intervención profunda sobre una infraestructura que llevaba dos décadas en servicio.

El IDRD había señalado que, desde la construcción del escenario en 2005, no se había realizado una intervención de esta magnitud en los fosos y piscinas.

Por eso, algunas condiciones solo pudieron establecerse cuando se retiraron el agua y los materiales que cubrían las superficies.

Ese proceso terminó modificando parte del alcance de los trabajos.

En lugar de limitarse al mantenimiento superficial, los equipos tuvieron que intervenir elementos de las estructuras, corregir fisuras, trabajar en impermeabilización y ajustar bordes y sistemas de drenaje.