Una insólita reacción tuvo una mujer minutos después de que fuera capturada por la Policía del Atlántico tras ser sorprendida con dos armas de fuego.
La historia, según documentó el departamento de Policía del Atlántico, comenzó cuando los uniformados interceptaron a tres personas que se movilizaban en una moto por el barrio 7 de mayo, en el municipio de Sabanalarga.
En medio del operativo, cuando les solicitaban los documentos personales, los delincuentes emprendieron la huida a alta velocidad, dijeron las autoridades.
De inmediato, informaron, comenzó la persecución de los delincuentes, pero luego de varias cuadras recorridas, los tres abandonaron la moto y tomaron rumbos separados para tratar de confundir a los uniformados.
Sin embargo, una fuente humana informó a los uniformados que una mujer, que hacía parte de los tres delincuentes, huyó hacia un lote baldío cercano y allí fue detenida.

“Al realizar el registro del terreno, los uniformados hallaron a la capturada oculta entre la maleza en posesión de dos armas de fuego de fabricación industrial (una pistola marca Córdova y un revólver Llama Cassidy Especial)”, informaron desde la Policía.
Cuando los uniformados le solicitaron la documentación que acreditara la legalidad de la posesión de las armas, la mujer respondió que no tenía permiso para porte o tenencia del arma, por lo que fue capturada.
La mujer fue puesta en disposición de la Fiscalía, igual que la moto.
Fue la actitud de la mujer ante el registro de las cámaras policiales lo que llamó la atención de las autoridades.
Se le vio posando, sonriendo, como si estuviera ante una sesión fotográfica de moda.
Un mujer, capturada con dos armas de fuego tras una peligrosa persecución policial en Sabanalarga, Atlántico, posó y se río ante las cámaras. https://t.co/if1kX8qDUN pic.twitter.com/RC5GCe3JsZ
— Revista Semana (@RevistaSemana) January 8, 2026
Una situación similar sucedió en 2023 en Bucaramanga. Una mujer de 19 años, capturada en medio de un intento de atraco, apareció sonriendo.
Eran mofas como sacando la lengua, señal de victoria con sus manos o quizás “paz” como suelen posar los jóvenes, rostro de asombro y risas las que realizó la mujer cuando los dos oficiales de la Policía la escoltaban para presentarla tras un presunto hurto que había cometido.

Incluso, en un video proporcionado por la Policía a SEMANA en ese entonces, se escuchaba a la mujer preguntarles a los uniformados: “¿pongo cara de triste?”.
