Barranquilla y el Atlántico viven uno de los momentos más complejos en materia de seguridad por cuenta de las organizaciones ilegales que se encuentran delinquiendo con temas de narcotráfico, extorsiones, entre otras actividades ilegales.
De acuerdo con las autoridades, los jóvenes están siendo reclutados por las organizaciones criminales con el fin de robustecer a sus integrantes y acciones ilegales contra la ciudadanía.
En medio de esta polémica que hoy sacude al Atlántico, el aspirante a la Cámara de Representantes por el Partido Liberal, César Barrera, aseguró que todos estos hechos de violencia se registran porque uno de cada cuatro jóvenes en el país no estudia ni trabaja, lo que representa más de dos millones de personas en condición de alta vulnerabilidad.
“Si la educación no genera empleo, no cumple su función. Nuestros jóvenes no pueden graduarse para enfrentar el desempleo o la informalidad. Estudiar tiene que ser el camino para salir adelante”, dijo el político.


De acuerdo con Barrera, tuvo limitaciones económicas en su familia e incluso varios trabajos informales en el mercado de Barranquilla.
“Yo sé lo que es levantarse sin oportunidades. Sé lo que es trabajar desde muy joven para sostener el hogar. Y también sé que cuando entendí que la educación era el camino, mi vida empezó a cambiar porque me permitió generar posibilidades laborales reales”, contó.
Actualmente, en el Atlántico, los homicidios van en aumento en medio de una polémica paz urbana liderada por el Gobierno nacional que ha generado choques entre sectores políticos y productivos. Para Barrera, esto ocurre porque no hay un sistema que no siempre conecta la formación con el mercado laboral.
“Nuestros jóvenes no estudian para enmarcar un título y adornar las paredes de sus casas, estudian para conseguir empleo y construir un futuro con dignidad”, sostuvo.
Asimismo, indicó que es necesario “fortalecer la educación técnica y tecnológica, implementar modelos de formación mixta que combinen aula y práctica en empresa, e impulsar mecanismos concretos para que el sector empresarial vincule a jóvenes en procesos de aprendizaje y en sus primeros empleos formales”.


Insistió en que cuando el Estado no entrega los recursos a los jóvenes es cuando ingresan las organizaciones ilegales y aprovechan para reclutarlos para delinquir.
“Cuando un joven no encuentra trabajo, no solo pierde ingreso, pierde rumbo. Y cuando el país no le ofrece un rumbo claro a su juventud, deja espacio para que la ilegalidad lo haga”, finalizó.
Durante su visita a Barranquilla, Pedro Sánchez, ministro de Defensa de Colombia, sostuvo en SEMANA que el panorama es complejo con el reclutamiento de jóvenes para estas bandas.

“Principalmente el microtráfico, que genera luchas y peleas internas entre bandas criminales. En segundo lugar, la usurpación de tierras. En tercer lugar, el fenómeno del gota a gota. Y agregaría un cuarto elemento: estos carteles le están arrebatando la juventud a esta región. Uno de cada tres habitantes tiene entre 14 y 28 años. Es una región joven y, si no protegemos fuertemente a la juventud, el problema puede escalar”, dijo el funcionario.