Un grave caso se registró en las instalaciones del Batallón de Apoyo y Servicios para el Combate, ubicado en la calle 58 con carrera 59, en Barranquilla, donde desaparecieron 46 armas de fuego que estaban decomisadas.
SEMANA conoció mediante fuentes judiciales que por la pérdida de estos elementos, ya hay investigaciones penales y disciplinarias contra los integrantes del Ejército Nacional.

Por estos hechos, el Ejército Nacional acaba de emitir un comunicado de prensa en el que confirmaron la pérdida de estas armas de fuego que habían sido decomisadas a grupos armados ilegales.
“Una vez se tuvo conocimiento de la presunta pérdida de material, la unidad activó de manera inmediata los protocolos de seguridad y control interno. Se han interpuesto las denuncias penales correspondientes ante la Justicia Penal Militar y la Fiscalía General de la Nación. De manera simultánea, se abrieron investigaciones disciplinarias y administrativas para determinar las responsabilidades a que haya lugar”, se lee en el documento emitido por la institución militar.

A los funcionarios involucrados en la pérdida de estas armas de fuego ya fueron interrogados y les practicaron una prueba de poligrafía.
“La Inspección General del Ejército Nacional adelantó las investigaciones pertinentes. Como parte del proceso de control, se han realizado pruebas de poligrafía”, precisó el Ejército.
Las autoridades en Barranquilla y el Atlántico se encuentran en máxima alerta porque estas armas pueden ser utilizadas para la realización de acciones ilegales por parte de las bandas criminales.

En la capital del Atlántico hay presencia de bandas criminales como Los Costeños, Los Pepes y el Clan del Golfo, quienes se disputan las zonas del narcotráfico, las extorsiones y otras rentas ilegales que desatan casos de homicidios.
