El metro de Bogotá no ha empezado a rodar y ya hay un grupo de encapuchados listo para vandalizarlo. Así quedó registrado en un video difundido en redes sociales en el que, no solo cuentan los actos criminales que ya han cometido contra la infraestructura de transporte público de la ciudad, sino que anuncian lo que harán tan pronto el metro de la ciudad empiece a operar.
Oigan acabo de ver este video, ¿ustedes qué opinan? pic.twitter.com/ThDmOvls8e
— Juan David Quintero (@JD_Quinteror) April 15, 2026
Según la pieza de video, existiría un plan organizado para vandalizar infraestructura clave del Metro de Bogotá, así como afectar activos de TransMilenio y el Tren de la Sabana.
La advertencia fue lanzada por el concejal Juan David Quintero, quien asegura que grupos organizados estarían promoviendo, a través de redes sociales y contenidos digitales, intervenciones masivas sobre las columnas del viaducto del Metro. La gravedad del señalamiento radica en que no se trataría de hechos aislados, sino de una acción coordinada con antecedentes y objetivos claros.

De acuerdo con la denuncia, los responsables habrían reconocido intentos previos de vandalismo, incluyendo intervenciones sobre el Tren de la Sabana y un caso en el que un bus de TransMilenio circuló durante horas con grafitis visibles.
Este patrón, según el cabildante, evidencia una evolución en las acciones que ahora apuntan directamente a la obra de infraestructura más importante de la ciudad.

El sustento de la alerta proviene de un podcast difundido en plataformas digitales, donde varios participantes exponen abiertamente la lógica de estas prácticas. En ese espacio, se describe incluso una competencia entre grupos por “marcar primero” las columnas del Metro, lo que podría desencadenar una afectación masiva en un corto periodo de tiempo.
Quintero advierte que este tipo de anuncios que circulan libremente representan un riesgo directo para el derecho a la movilidad y el uso adecuado del espacio público. “No estamos hablando simplemente de grafitis, sino de un ataque a un sistema que busca transformar la ciudad”, sostiene.

El concejal también cuestiona la falta de acción institucional. Asegura que lleva más de un mes alertando sobre estos hechos sin que se hayan adoptado medidas contundentes por parte de las autoridades. En su criterio, la inacción podría facilitar que estas amenazas se materialicen.
En paralelo, plantea que la solución no pasa únicamente por el control policial, sino por la apropiación del espacio público. En ese sentido, recuerda que el Plan Distrital de Desarrollo contempla estrategias para intervenir las zonas bajo el viaducto del Metro con iniciativas culturales, ambientales y comerciales. Sin embargo, dichas propuestas, como un piloto de jardines verticales, no se han ejecutado.

La denuncia concluye con un llamado urgente a la Alcaldía, la Fiscalía y la Policía para actuar de manera coordinada. Mientras tanto, el Metro de Bogotá, que ya supera el 75 por ciento de avance en su primera línea, enfrenta no solo retos de ingeniería, sino también una amenaza creciente desde el frente social y urbano.
