La Contraloría de Bogotá tomó una nueva decisión tras las anomalías encontradas en una obra para el tratamiento de aguas en Bogotá. Se trata de la planta de tratamiento de agua potable Francisco Wiesner, que es operada por la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá.

El ente de control decidió imputar cargos de responsabilidad fiscal por más de $13.320 millones contra tres empresas contratistas, a título de culpa grave, por irregularidades relacionadas con los contratos para ampliar las unidades de filtración de dicha planta.

La decisión se dio luego de identificar que hubo un incumplimiento en el contrato de obra, el cual contemplaba la actualización y complementación de diseños, construcción, suministro y montaje de equipos, así como la puesta en marcha de la ampliación de las unidades de filtración de la planta de tratamiento Francisco Wiesner y obras complementarias.

El gerente de la Subdirección de Responsabilidad Fiscal, Juan Camilo Corredor Pardo, aseguró que se está hablando “de recursos públicos correspondientes a un anticipo que no fue ejecutado ni reintegrado a la Empresa de Acueducto y Alcantarillado de Bogotá. Son más de $13.320 millones por los que hoy estamos llamando a responder fiscalmente a los contratistas”.

La decisión se adoptó a través del Auto No. 17 del 30 de septiembre de 2026, asegurando que estos recursos fueron entregados como anticipos, pero que no fueron ni utilizados ni reintegrados a la ciudad, pese a que el contrato fue declarado incumplido y caducado.
Esta planta hace parte del sistema de abastecimiento “Chingaza” y usa un sistema de filtración directa no convencional.

El ente de control ha sido noticia durante los últimos días, pues este configuró hallazgos por $6.899 millones en la Secretaría de Educación y la Universidad Distrital, tras anomalías presentadas en proyectos de construcción y también la contratación en ambas entidades.
