El fútbol es una de las pasiones de muchos bogotanos, que, además de ver este deporte, también disfrutan de jugarlo en las canchas que los distintos barrios tienen dispuestas para ello. Sin embargo, en muchos casos, las acaloradas competencias pueden traer consigo peleas, rencillas y otros efectos negativos en la comunidad vecinal.

Es por ello que la Secretaría Distrital de Gobierno anunció la construcción de una nueva Política Pública de Convivencia en el Fútbol para la Promoción del Barrismo Social, un proceso que tiene como punto de partida escuchar a quienes viven las diferentes dinámicas alrededor del fútbol.

El proceso de definición de la política pública se encuentra en una fase de diagnóstico, que es una etapa en la que se busca conocer las experiencias, perspectivas y realidades de barristas, hinchas, organizaciones sociales, comerciantes, instituciones, academia, sector privado y ciudadanía.
La Secretaría además desarrollará talleres denominados “Súbete al Vagón”, que son espacios para conversar directamente con integrantes de las organizaciones futboleras, conocer sus experiencias y recoger sus propuestas.

“Esta política pública la estamos construyendo con las voces de quienes viven el fútbol. Queremos reconocer que detrás de cada camiseta hay historias, liderazgos y formas de organización que pueden aportar a una mejor convivencia y a fortalecer el tejido social más allá de las canchas”, comentó el secretario de Gobierno, Gustavo Quintero.

Este proceso busca reconocer y fortalecer el barrismo social como una expresión de organización juvenil, liderazgo comunitario y transformación sociocultural.
Es importante tener en cuenta que desde las barras y organizaciones futboleras se desarrollan iniciativas sociales, culturales, educativas y comunitarias que muestran otras formas de vivir la pasión por el fútbol y de aportar a sus comunidades.
El propósito de la primera etapa es comprender las causas, las dinámicas territoriales y las situaciones que inciden en la convivencia, para contar con un diagnóstico sólido que sirva como base para formular una política pública de largo plazo.

