En el marco de una investigación articulada entre la Policía Metropolitana y la Fiscalía General de la Nación, se logró la captura de un hombre en la localidad de Rafael Uribe Uribe, en el sur de Bogotá, señalado como presunto responsable de abusar sexualmente de sus tres hijastras de 13, 14 y 15 años. De igual forma, se habría determinado que el procesado ejercía violencia física extrema contra las menores.

Según lo indicado por los investigadores, las agresiones habrían comenzado en 2023 en el municipio de Bello (Antioquia) y continuaron luego de que la familia se mudara a la localidad de Usme, en el sur de Bogotá. El último de estos hechos delictivos fue reportado el pasado 23 de mayo.
El investigado presuntamente intimidaba a las adolescentes con expulsarlas de la vivienda en caso de que decidieran denunciar lo ocurrido, además de someterlas a constantes agresiones físicas. Un factor que encendió aún más las alertas del cuerpo técnico es que una de las víctimas presenta una condición de discapacidad cognitiva.
Tras hacerse efectiva la orden de captura, la Fiscalía presentó al sujeto ante un juez con funciones de control de garantías, ante quien se le imputó el delito de acceso carnal violento agravado en concurso homogéneo y sucesivo. Tras evaluar la gravedad de las pruebas, el despacho judicial impuso una medida de aseguramiento en centro carcelario.
Este caso vuelve a encender las alarmas en la ciudad, pues ocurre a pocos días de que se diera la captura de una pareja en la localidad de Suba por la presunta explotación sexual de una menor de edad.

En ese operativo, ejecutado el pasado 3 de julio, se identificó que los agresores operaban mediante plataformas digitales de transmisión en vivo, portales de contenido para adultos y canales de mensajería instantánea, escenarios virtuales donde supuestamente comercializaban el contenido.
Dicha intervención se logró gracias al apoyo logístico de diferentes autoridades en Bogotá y la Embajada de Australia en Colombia, país donde de manera simultánea se detuvo a un ciudadano extranjero que almacenaba material relacionado con el caso en sus dispositivos móviles.
Ante la coincidencia de estos graves casos, la Secretaría de Seguridad hizo un llamado urgente a la ciudadanía para reportar de manera oportuna cualquier hecho que vulnere la vida, dignidad e integridad de los niños, niñas y adolescentes, con el fin de garantizar sus derechos fundamentales.
Para informar sobre cualquier emergencia o sospecha de violencia infantil, las autoridades recordaron que se encuentran habilitadas las líneas 123, 141 y 155, o directamente ante el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar.
