Este martes 20 de enero se conoció que Zenaida Pava Vargas —la mujer cuyo nombre apareció en el expediente por el envío de frambuesas contaminadas con talio— remitió una carta formal a la Fiscalía en la que niega las acusaciones y se pone a disposición de la autoridad.
Pava, a quien se le ha señalado tras la publicación del testimonio del domiciliario que realizó la entrega, pidió por escrito que se le informe si en su contra se adelanta investigación penal y que le comuniquen el número de fiscalía, la unidad responsable y el número de diligencias, para así presentarse ante la autoridad.

En la misiva, a la que tuvo acceso el diario El Tiempo, afirma que su nombre y fotografía fueron difundidos “de manera irresponsable y sin ninguna verificación”.
En la carta, la comerciante mantiene su reclamo de inocencia y reclama el daño a su imagen: “Me enteré únicamente, como lo he dicho, por los medios de comunicación, quienes han divulgado profusamente mi nombre e imagen, sin autorización y verificación alguna, generándome un gravísimo daño a mi nombre, imagen y honorabilidad”, escribió Pava en el documento. Añadió que está dispuesta a comparecer si la Fiscalía la notifica oficialmente.
La aparición del nombre de Zenaida Pava está ligada al testimonio del domiciliario que realizó la entrega del paquete con frambuesas, cuyo relato fue divulgado por Caracol Radio.
En su versión, el repartidor dijo que recogió el encargo en un “edificio chiquito de tres pisos, de color blanco, con puertas de vidrio”, y que la persona que se lo entregó era una mujer de cabello blanco, gafas y vestimenta formal que se identificó como Zenaida Vargas Pava. Según ese relato, el pago se hizo en efectivo y la instrucción fue: “Deje así, y ya”.
Ante esa versión, la mujer negó al mismo medio haber entregado las frambuesas que, en abril de 2025, terminaron provocando la muerte de dos menores en Bogotá.
También aseguró no conocer a Zulma Guzmán, a quien la Fiscalía señala como la presunta determinadora del doble crimen.
“Yo soy una mujer de 63 años, trabajadora, no tengo nada que ocultar. Mi vida es una hoja abierta para el que la quiera ver”, dijo Pava.

El entorno familiar de Zenaida Pava también se ha pronunciado públicamente. Álvaro Pava, abogado y hermano de la mujer, aseguró que su hermana reside en el extranjero desde hace tres años y que, para la fecha en la que se habrían realizado los envíos de las frambuesas, no se encontraba en Colombia.
Además, indicó que Zenaida vendió hace cerca de ocho años un local de comidas que tuvo en la terminal de transporte de Salitre, en Bogotá.









