A mediados de este mes de abril se registró un incidente de violencia colectiva en un conjunto residencial de la localidad de Usme, al sur de Bogotá.
Los hechos, que se difundieron inicialmente a través de redes sociales, involucran una acusación de agresión sexual contra un adolescente de 15 años y la posterior reacción de la comunidad, que derivó en una riña en la que resultaron heridos tanto civiles como miembros de la Policía Nacional.

Los padres del niño que supuestamente fue víctima dieron su testimonio sobre el comienzo del conflicto a El Tiempo. Según el relato, el joven mencionado se acercó a dos niños para ganar su confianza.
“Este joven agrede a un niño de nueve años, quien corre a su casa, y mi hijo queda solo. El joven intimida a mi hijo y lo agrede sexualmente tocando sus partes y tratando de introducir sus dedos”, narraron los padres a medios locales.
El testimonio dice que el adolescente persiguió al niño por las áreas comunes, tratando de quitarle las llaves y el chip de acceso para llevárselo. El menor logró esconderse en la portería.

Escalada de violencia en el edificio
La situación cambió de una denuncia de un ciudadano a un enfrentamiento físico cuando los padres de la supuesta víctima intentaron enfrentarse a los residentes del apartamento del acusado.
Los testigos cuentan que, al llegar a la casa, un hombre con una actitud agresiva los recibió y cerró la puerta después de intercambiar insultos.
“Se calentaron los ánimos afuera y los vecinos se aglomeraron al ver la situación; fue llegando más y más Policía para impedir el ingreso del padre del niño al apartamento”, explicaron los testigos.
La gran cantidad de personas en los pasillos y afuera del edificio hizo que fuera difícil para las autoridades trabajar. Ellos trataron de cuidar la seguridad de los que estaban dentro, mientras la multitud pedía justicia por su cuenta.

Versión de la familia del adolescente señalado
Por otro lado, la madre del joven de 15 años también presentó una denuncia pública por las agresiones físicas que sufrió su hijo durante el altercado.
La mujer reportó que el adolescente fue atacado con armas blancas en medio de la confusión generalizada. “Le dieron tres puñaladas; el doctor me dijo que le afectaron la parte del pulmón y que su estado es complicado. Yo quiero justicia porque mi hijo es inocente”, aseguró.
Las autoridades competentes adelantan las investigaciones para esclarecer tanto la denuncia de abuso sexual como las agresiones mutuas ocurridas durante la gresca. El caso permanece bajo custodia judicial para determinar las responsabilidades penales de los involucrados en ambos hechos.
