La muerte de un joven estudiante de la Corporación Universitaria Minuto de Dios (UNIMINUTO) volvió a encender las alarmas sobre la seguridad en el sistema de transporte público de Bogotá.
El hecho ocurrió tras un atraco en una estación de TransMilenio, donde el estudiante fue gravemente herido en circunstancias que hoy son materia de investigación.
La víctima fue identificada como Freddy Santiago Guzmán Cárdenas, de 19 años, estudiante de primer semestre de Ingeniería de Sistemas.

De acuerdo con información oficial de la Policía Metropolitana de la capital, el ataque se registró el pasado 15 de abril hacia las 9:50 p. m. en la estación Minuto de Dios, en el noroccidente de la ciudad.
Según versiones preliminares, el joven fue abordado por delincuentes que intentaron robarle sus pertenencias, y en medio del asalto recibió múltiples heridas con arma cortopunzante que posteriormente le causaron la muerte.
Aunque Guzmán fue trasladado a un centro asistencial, no logró sobrevivir. Su fallecimiento generó un profundo impacto entre la comunidad universitaria y reavivó la preocupación ciudadana por la seguridad en el transporte público, especialmente en horarios nocturnos.
En un comunicado, la institución expresó su “más profundo dolor y rechazo” frente a lo ocurrido y, al mismo tiempo, envió un mensaje de solidaridad a los familiares y allegados del estudiante.

“Este suceso nos enluta como comunidad educativa y nos convoca a alzar la voz frente a una realidad que afecta a toda la sociedad”, señaló la institución, que además pidió acciones concretas para evitar que hechos similares se repitan.
El caso también reabre el debate sobre la seguridad en TransMilenio, un sistema que moviliza diariamente a millones de usuarios. Pese a la gravedad del hecho, las autoridades distritales han insistido en que los indicadores de hurto han mostrado una reducción durante el último año.
Según cifras oficiales de la Alcaldía de Bogotá y de la Policía Metropolitana, en lo corrido de 2026 se ha registrado una disminución en los robos dentro del sistema frente al mismo periodo del año anterior, atribuida al aumento de operativos, controles y presencia policial en estaciones y buses.

“En lo que va de 2026, Bogotá registra una notable disminución en delitos de alto impacto, destacando una reducción del 65,5 % en el hurto a comercio y una caída del 22,3 % en el hurto a residencias. Los hurtos a personas y celulares también muestran una tendencia a la baja, alcanzando niveles bajos tras la implementación de patrullajes mixtos y tecnología”, aseguró la entidad.
La universidad hizo un llamado urgente a las autoridades para adelantar investigaciones con celeridad y capturar a los responsables, así como para reforzar las estrategias de prevención.
La muerte del joven no solo deja un vacío irreparable en su familia, sino que también plantea preguntas urgentes sobre la efectividad de las medidas de seguridad en la ciudad y la necesidad de garantizar espacios seguros.
Comunicado de la Universidad

