Subir a un bus del SITP en Bogotá se convirtió en una dificultad para algunos pasajeros por cuenta de los nuevos torniquetes de piso a techo.
La medida busca reducir la evasión del pasaje, pero ha generado críticas de usuarios que aseguran que los nuevos torniquetes dificultan el ingreso a los buses.

Las quejas de los usuarios
Los nuevos torniquetes instalados en algunos buses del Sistema Integrado de Transporte Público (SITP) de Bogotá desataron una polémica entre los pasajeros.
Los usuarios del sistema consideran que estas estructuras dificultan el acceso al servicio, sobre todo cuando se trata de personas que necesitan más espacio para abordar.
La discusión va más allá del control del pago. Las quejas apuntan a las condiciones en las que pueden ingresar adultos mayores, mujeres embarazadas y personas de talla grande, entre otros usuarios que podrían encontrar obstáculos al atravesar los dispositivos.
Uno de los casos más delicados reportados fue el de una mujer que quedó atrapada al intentar pasar por uno de los torniquetes.
La situación requirió la intervención del Cuerpo Oficial de Bomberos de Bogotá, cuyos integrantes utilizaron herramientas para liberarla.
Según el reporte conocido, después del incidente la mujer necesitó atención médica.
El episodio puso en primer plano las dudas sobre el diseño de las barreras y los procedimientos que deben seguir los conductores cuando un pasajero no puede ingresar por el acceso habitual.

¿Qué responde TransMilenio por la polémica?
La entidad explicó que ha impartido instrucciones a los operadores para facilitar el ingreso de los pasajeros que tengan dificultades para atravesar los torniquetes.
Entre las alternativas está el uso de la puerta 2, destinada a facilitar el acceso de personas con discapacidad o movilidad reducida, mujeres embarazadas, adultos mayores y usuarios que llevan coches para bebés o niños en brazos, entre otros casos.
TransMilenio indicó que estas orientaciones se han reforzado desde la implementación de los torniquetes tipo mariposa en 2021, las pruebas con dispositivos de piso a techo en 2023 y el desarrollo del proyecto actual en 2026.
Tras conocerse el caso de la mujer que quedó atrapada, la empresa solicitó al concesionario de operación y al de recaudo revisar el vehículo y el mecanismo para identificar posibles mejoras.

La respuesta de la entidad reconoce la necesidad de examinar lo ocurrido, mientras las quejas de los usuarios mantienen abierto el debate sobre si las barreras instaladas ofrecen condiciones adecuadas para todos los pasajeros.
TransMilenio indicó que estas orientaciones se han reforzado desde la implementación de los torniquetes tipo mariposa en 2021, las pruebas con dispositivos de piso a techo en 2023 y el desarrollo del proyecto actual en 2026.
El objetivo del proyecto es combatir la evasión del pasaje. El plan piloto comenzó en abril de 2026 y ETIB fue el primer concesionario en iniciar la instalación progresiva. Posteriormente, se adhirió Suma.
La implementación se ha concentrado en buses tipo padrón, que cuentan con tres puertas.
La selección responde a consideraciones técnicas y operativas relacionadas con las características de los vehículos y la atención de posibles contingencias.
TransMilenio reportó resultados preliminares que apuntan a un posible incremento superior al 20 % en las validaciones de los buses y las rutas consideradas para continuar con la implementación.
La instalación continuaría de manera progresiva y la expectativa era finalizar los trabajos hacia finales de 2026.
Por ahora, la controversia enfrenta dos necesidades del transporte público: reducir el número de personas que ingresan sin pagar y garantizar que los pasajeros puedan abordar sin obstáculos.
