La movilidad en uno de los puntos más importantes del norte de Bogotá tendrá un cambio importantísimo cuando termine la construcción del deprimido de la avenida Suba con calle 100.
El proyecto ya alcanza un 77,47 % de avance y la infraestructura modificará la manera en que TransMilenio y los vehículos particulares circulan por este sector.

La obra hace parte del Grupo 8 de la avenida 68, que actualmente registra un avance general del 76,48 %. Este contrato se desarrolla sobre la calle 100, entre las carreras 65 y 48, y la meta del Instituto de Desarrollo Urbano (IDU) es llegar al 80 % de ejecución al finalizar 2026 para completar los trabajos durante 2027.
El deprimido tendrá más de 500 metros de longitud si se suman sus diferentes ramales y será el encargado de conectar la avenida 68 con la avenida Suba.
Actualmente, los trabajadores realizan excavaciones, adecuaciones de la estructura y construcción de las placas del ramal central. También avanzan en la instalación de redes de servicios públicos sobre el andén norte de la calle 100, entre la avenida Suba y la carrera 64.

¿Qué pasa actualmente con el tráfico?
Para poder construir el deprimido sin cerrar completamente la zona, el Distrito habilitó a mediados de 2025 un puente de la avenida Suba sobre la calle 100.
Hoy esa estructura cumple una función temporal: permite que TransMilenio y los vehículos particulares circulen en sentido sur-norte, hacia Suba, mientras continúan las obras.
Pero esto cambiará cuando el proyecto esté terminado.
El puente dejará de ser utilizado por los vehículos particulares y quedará destinado exclusivamente a TransMilenio.
Por eso, la infraestructura que actualmente funciona como una especie de desvío durante la construcción no será la solución definitiva para los carros.
El director del IDU, Orlando Molano, explicó que las obras se han tenido que ejecutar por fases precisamente para mantener la movilidad.
“Para avanzar más rápido tendríamos que cerrar todo y no podemos”, señaló el funcionario, quien aseguró que la Administración busca acelerar los trabajos para entregar la conexión durante 2027.

Así funcionará el deprimido
Cuando entre en operación, el nuevo paso permitirá organizar diferentes movimientos de TransMilenio sin que los buses tengan que realizar todos los cruces a nivel.
Los buses que circulen por la troncal de la avenida Suba en sentido norte-sur pasarán por el deprimido. También podrán utilizarlo los buses que lleguen desde el norte y necesiten conectarse con la troncal de la avenida 68 hacia el oriente.
Además, los buses provenientes del Grupo 9, que circulen en sentido oriente-norte, ingresarán al deprimido y podrán girar hacia el norte sin cruzar directamente por la intersección.
En el caso de los buses que circulen por la avenida 68 en sentido sur-norte, estos continuarán inicialmente a nivel hacia el oriente y tendrán un retorno operacional antes de la Autopista Norte para incorporarse al deprimido y continuar hacia la avenida Suba.
Así, la obra que actualmente mantiene excavadoras y maquinaria trabajando bajo la calle 100 se convertirá en una nueva pieza para organizar la movilidad del sector.
La meta está puesta en 2027. Y cuando llegue ese momento, el cambio no será solamente que Bogotá tenga un nuevo deprimido: los conductores también tendrán que acostumbrarse a una nueva forma de atravesar este punto.
