En la mañana de este miércoles, 7 de octubre, se confirmó que una de las piezas más icónicas del maestro Fernando Botero tuvo un accidente que la dejó afectada. Se trata de la Paloma de la paz, esculpida por el artista en el marco del proceso de paz que se llevó a cabo en 2016.
Fuentes del Ministerio de Cultura le confirmaron a SEMANA que la escultura habría caído desde el tercer piso del Museo Nacional, en donde se encontraba exhibida.

De hecho, la cartera narró los hechos acontecidos con la paloma a través de un comunicado a medios. En este se expresó que la escultura, hecha en bronce, estaba exhibida en la Sala 14 - La Rotonda (tercer piso) desde julio de este año y con número de registro 8107 y esta sufrió un accidente en la mañana de este martes 6 de octubre.

“Una de las visitantes del Museo se recostó sobre el pedestal donde se encontraba la escultura para tomarse una fotografía de recuerdo de su visita y, aunque la pieza contaba con sus respectivos soportes de sujeción en dos puntos de la base para evitar su deslizamiento, la derribó sin intención. Afortunadamente, tanto ella como el resto de los visitantes salieron ilesos, pero la escultura cayó sobre su lateral izquierdo en una rejilla de hierro ubicada en el segundo piso del Museo”, precisaron.

Aseguraron que la Paloma se encuentra estable en este momento, gracias a la estructura y material resistente, que es fundida en bronce. Pese a ello, tras llevarla al área de diagnóstico especializada del Museo, constataron rayones y abrasiones con pérdida de capa pictórica en zonas como la cabeza, la cola, las alas y la base.

“El principal deterioro corresponde a abolladuras en el metal, producto del impacto en diferentes puntos de la escultura, especialmente en el pico. En ese sentido, y debido a los deterioros, la pieza tendrá que ser intervenida por un profesional en conservación y restauración de bienes muebles”, agregaron.
Finalmente, precisaron que la Unidad Administrativa Especial del Museo Nacional de Colombia cuenta con un protocolo general ante incidentes que afecten a obras o piezas patrimoniales en las salas de exposición temporales o permanentes, aplicable en los cinco museos de Bogotá y los nueve museos regionales que la conforman.

En este caso, el protocolo fue activado para atender el incidente y garantizar la seguridad del público visitante del Museo.
