El ser humano, por naturaleza, tiende a guardar cosas que considera importantes, bien sea como recuerdo de episodios particulares de su vida o porque deliberadamente quiere conservar piezas que son relevantes para la historia.

En Colombia, cada vez el número de coleccionistas va en aumento y, con esto, también se abren nuevos espacios para compartir y disfrutar de la pasión que une a muchas personas.
Este fin de semana, 23 y 24 de mayo, tendrá lugar en el Salón Colombia del Club Militar, ubicado en la avenida Carrera 50 #15-20, un encuentro de coleccionistas en el que se podrá compartir con algunas de las personalidades más reconocidas del coleccionismo colombiano.

SEMANA entrevistó a Danilo Parra Ariza, uno de los expertos en numismática y notafilia que goza de amplio reconocimiento tanto a nivel nacional como internacional.
Parra, quien fue el artífice de una de las obras más importantes para la historia de los billetes en Colombia, el Compendio Histórico del Papel Moneda en Colombia, contó más detalles de lo que será la jornada.
Danilo Parra define un encuentro de coleccionistas como “una actividad destinada a compartir un espacio de emociones y pasiones sobre un mismo tema”, haciendo hincapié en que “la importancia del coleccionismo en Colombia es lograr rescatar, por medio de un objeto —en el caso de la numismática, billetes, monedas, condecoraciones o fichas—, la historia viva de nuestro país”.

Esto es evidente a la hora de contemplar cuáles fueron las figuras impresas en las emisiones monetarias de distintos periodos. En ellas se reflejaban aspectos importantes de la historia e, incluso, para el caso de Colombia, productos insignia que llegaron a destacar al país mundialmente, como el café.

“Cada pieza está llena de vivencias políticas, económicas, sociales y hasta religiosas de momentos especiales de nuestro país. Por medio de ellas podemos llegar a conocer el pensamiento de nuestros dirigentes, los procesos económicos y los problemas sociales, regionales o nacionales, que por alguna causa tuvieron lugar en determinado espacio de tiempo dentro de la armonía nacional”, sostuvo.
Además, es importante precisar que este tipo de piezas son participantes activas de cada uno de los procesos que vivió Colombia. Por ejemplo, los billetes de 1923 tuvieron que presenciar uno de los hitos más importantes de la historia económica del país: la fundación del Banco de la República.
Parra, aunque resalta la importancia histórica de estas piezas, también indica que hay coleccionistas que simplemente lo hacen por “valor sentimental, pasión o inversión”, señalando que esto también es “respetable”.

Entre los grupos de coleccionistas hay “personas que comparten una pasión por la historia, la investigación, la inversión y el comercio”.
Recuerda, de igual manera, que “desde hace unos 30 años el coleccionismo (...) logró salir de las pesadas fronteras citadinas”, permitiendo que este tipo de pasiones se extendieran ampliamente por distintas zonas del territorio nacional.
A veces, popularmente se cree que para ser coleccionista se necesita ser historiador o tener una especial cercanía con la academia. Sin embargo, Danilo desmiente esto diciendo que “dentro de nuestro coleccionismo no hay limitaciones de profesión, región o condición económica, solo deseo y pasión por adquirir y compartir momentos que nos llenan el alma”.
La historia de Colombia es muy variada, como lo son naturalmente también sus emisiones monetarias, y esto permite que las personas se especialicen en algo de su interés, como pueden ser los billetes del Banco de la República, los bancos privados, las monedas republicanas o las monedas coloniales, entre las muchas categorías que existen.
Parra Ariza ha notado que “últimamente es más frecuente ver dentro del coleccionismo a mujeres y niños que buscan aprender historia por medio del saber numismático”, siendo también este un argumento en contra de quienes piensan que esta es una actividad reservada para personas mayores.
Dentro de este mismo encuentro de coleccionistas se realizará una subasta con una selección extensa y variada de piezas que despiertan el interés de los asistentes.
“En la subasta todos los objetos o piezas generan pasión y deseo de adquirirlos, por más insignificantes que se vean”, manifestó.

En medio de la entrevista también apuntó que “el valor no determina la importancia histórica de la pieza, ese se lo da la persona que esté interesada en ella”, pero añadió que “hay piezas excepcionales, como los billetes emitidos por los bancos privados o por la Tesorería General de los Estados Unidos de Colombia, por su conservación y por los motivos por los cuales fueron emitidos, además de su belleza litográfica”.
Por tanto, el valor monetario que pueda llegar a tener una pieza se mide por variables como su estado de conservación, la fecha de emisión, el número de billetes o monedas emitidos, entre otros factores.
Hablando de la subasta, manifiesta que allí se encontrará “una serie de billetes de bancos privados y del Banco de la República muy difíciles de conseguir, como también podremos encontrar la mejor colección constituida por 97 monedas de oro que encierra un periodo de tiempo desde la época colonial hasta nuestros días”.

Califica la subasta que se llevará a cabo como “uno de los ejercicios más importantes que ha tenido la Sociedad Numismática de Colombia, por la cantidad y calidad de piezas históricas a disposición del público”.
La invitación es a visitar el espacio destinado para este encuentro y conocer más de la historia de Colombia y del mundo.
