Hay consternación por la extraña muerte de un soldado en zona boscosa del municipio de Piedecuesta, Santander. El uniformado fue identificado como Ángelo Javier Campo.
De acuerdo con lo que se sabe, la víctima se encontraba en la base militar realizando puesto de guardia. En un momento, se alejó de allí y se metió en el área boscosa con su arma de dotación.

Pasaron las horas y Campo nunca regresó, por lo que sus compañeros salieron a buscarlo para verificar su estado. En medio de este despliegue, el cadáver del soldado fue encontrado sin vida, aunque su arma estaba al lado.

Ante lo sucedido, el Ejército se pronunció indicando que el militar se ausentó de su puesto y, poco después, se encontró muerto. La institución precisó que el caso es materia de investigación.
“Fue hallado sin vida a una distancia considerable de su puesto de centinela, junto con su arma de dotación. Estos hechos, que preliminarmente indicarían que habría atentado contra su propia vida, son objeto de verificación por parte de las autoridades competentes”, señaló.

Por el momento, se desconoce con exactitud qué fue lo que sucedió con el uniformado; no se sabe si se trató de un homicidio o un suicidio, por lo que las respectivas pesquisas se están adelantando.

Ángelo Javier Campo llevaba seis años en el Ejército, carrera que inició en el Batallón de Caballería Mecanizada, ubicado en Cúcuta.
Al Batallón de Piedecuesta fue asignado hace cerca de cuatro meses y allí se preparaba en un curso especializado con guía canino en la detección de sustancias.
La causa de muerte no ha sido informada, pero se espera que en algunas semanas se conozcan mayores detalles del hecho.
