Recientemente se ha evidenciado el descontento que presentan los habitantes de Bucaramanga frente al aumento desmesurado en el costo de vida.

Miles de personas ya sienten cómo sus bolsillos se ven afectados, reduciéndoles en muchas ocasiones la capacidad adquisitiva y limitando la inversión en temas de vivienda o portafolio.
Esto se convierte en un tema grave cuando algunos ciudadanos no pueden siquiera cubrir los gastos básicos para vivir, generando estrés financiero en los núcleos familiares.
Aunque el salario mínimo este año tuvo un aumento del 23,7 %, muchos productos también registraron incrementos en su precio, dado que los costos de producción igualmente aumentan.

Además, en algunos casos esto también ha significado que empleados tengan que ser despedidos para reducir costos operativos en algunas empresas.
¿Qué dicen los ciudadanos de Bucaramanga sobre el aumento de los precios?
SEMANA en conversación con Diana Gómez, residente de Bucaramanga, pudo conocer de cerca el malestar que ya se está haciendo evidente en los hogares bumangueses.
“Todo subió de precio. En los últimos años el alza ha sido alarmante en los precios de servicios públicos, sobretodo luz y gas, el gas subió más del 100%”, precisando que “los arriendos están imposibles de pagar y los que tienen vivienda propia deben pagar el impuesto predial absurdamente alto”.
Esto también genera restricciones para quienes deciden dejar de realizar actividades que antes hacían con frecuencia por la falta de dinero.
“Acceder a servicios es cada vez más costoso debido a que estos están directamente ligados con la mano de obra (los precios incrementaron a la vez que el salario mínimo) y quienes ganaban un salario un poco superior al salario mínimo, ahí se quedaron estancados perdiendo poder adquisitivo”, afirmó Gómez.
Además mencionó el tema del transporte indicando que: “No hay transporte público decente, la mayoría prefiere movilizarse en moto taxi por la rapidez y el valor, pagar taxi es un derroche de dinero, 9.100 así sea por unas pocas cuadras”.
En cuanto al precio de los parqueaderos y el combustible dijo que el precio es “alarmante”, lo que también es problemático ya que Bucaramanga “no es que sea una ciudad muy amigable para andar a pie, la temperatura a veces es de 32 grados y tenemos maravillosas calles empinadas, caminar para hacer diligencias no es opción”.
Aunque esto pueda ser un malestar general que por años se ha escuchado en las calles, para evidenciarlo es tan simple como recordar los precios de algunos productos hace algunos años y ver cuánto cuestan hoy en día.
Gómez cerro diciendo que dadas las circunstancias que atraviesa la economía de Bucaramanga “tener un poquito de comodidad se volvió imposible de pagar”.


A esto se suman distintos fenómenos como la gentrificación, la cual provoca que muchas personas tengan que irse a vivir a otros lugares debido al aumento del costo de vida por la llegada de personas extranjeras o por modelos de negocio como el de las rentas cortas, que hacen que los arriendos suban considerablemente de precio.
Hace algún tiempo, en un debate de control político, la concejal de Bogotá, Quena Ribadeneira, reveló cifras que generan preocupación, como la que indica que en la capital colombiana los arriendos suben hasta un 26 %.
