El uso del espacio público en Cali ha sido relevante en materia de convivencia y organización urbana. En sectores de alta afluencia, como la terminal de transportes, la presencia de vendedores informales ha generado tanto dinámicas económicas como retos para la movilidad, el orden y la percepción de seguridad de la ciudadanía.

En medio de este panorama, la administración de Alejandro Eder ha venido impulsando estrategias que buscan equilibrar el derecho al trabajo con la recuperación del espacio público. Estas iniciativas apuntan no solo a regular, sino también a dignificar la labor de quienes dependen de la economía informal.
Justamente, la Alcaldía de Cali anunció que 30 vendedores informales de la Terminal de Transportes fueron capacitados y certificados como “Cuidadores del Espacio”, en un proceso que marca un cambio en la forma en que se aborda esta problemática en la ciudad.

Dicha certificación se logró tras un proceso de formación liderado por la administración distrital, en el que los participantes adquirieron conocimientos relacionados con el cuidado del espacio público, la convivencia ciudadana y el orden en zonas de alta circulación.
La Alcaldía indicó que esta estrategia busca que los antiguos vendedores transformen su rol dentro del espacio público, contribuyendo, de forma activa, a su cuidado y organización.
El programa, de nombre ´Cógela Suave´, impulsó en los 30 vendedores el desarrollo de competencias socioemocionales para la resolución pacífica de conflictos, en materia de turismo, se convirtieron en ´Embajadores de Ciudad´ al conocer rutas y puntos de interés para guiar al visitante con la esencia de la Capital Pacífica; finalmente, adquirieron conocimientos sobre atención al cliente, cultura ciudadana, civismo y manejo emocional.

Otras habilidades adquiridas por los participantes fueron: economía circular, manejo de aceites y trampas de grasa, mantenimiento de zonas verdes, convirtiéndose, además, en guardianes ambientales del sector. Igualmente, conocieron sobre buenas prácticas sanitarias para la manipulación de alimentos.
Yolver Pinillos, participante del programa consideró que el aprendizaje recibido en cada módulo fue muy importante porque puede “plantearlo” y adoptarlo en su negocio.
Uno de los principales incentivos fue la entrega de becas para estudiar inglés. Esta iniciativa forma parte de una apuesta por la internacionalización de Cali y el crecimiento profesional de quienes hacen parte de la dinámica de la Terminal de Transportes.

Para Catalina Rincón, funcionaria de la Secretaría de Gobierno Distrital, el programa fortaleció las competencias laborales de los vendedores beneficiados y promovió la construcción del tejido social.
La Terminal de Transportes de Cali, uno de los principales puntos de conexión terrestre de la ciudad y del suroccidente del país, concentra diariamente a 27.000 personas, según cifras de la propia terminal, lo que la convierte en un escenario clave para este tipo de intervenciones.
