Panfletos con imágenes de armas, advertencias contra su familia y la exigencia de tomar decisiones dentro del penal. Jesús Alberto Córdoba Campos, director de la cárcel de Villahermosa, en Cali, denunció que está bajo amenaza y aseguró que su esquema de protección fue retirado pese a tener una calificación de riesgo extraordinario.

La situación quedó expuesta en una carta enviada al personero de Cali, Gerardo Mendoza Castrillón. En la misiva, el funcionario relató que desde finales de septiembre de 2026 la Unidad Nacional de Protección (UNP) canceló el esquema de seguridad que tenía asignado y lo dejó únicamente con un chaleco antibalas.
Pero las intimidaciones, según su denuncia, no se han limitado a mensajes. Córdoba aseguró que personas señaladas de amenazarlo llegaron hasta la puerta de su residencia en Bucaramanga y dejaron panfletos extorsivos firmados por alias Serrucho, acompañados de imágenes de armas de asalto.


El contenido de los mensajes tendría exigencias relacionadas con decisiones que debía tomar dentro de la cárcel de Villahermosa. La advertencia que recibió fue directa: “el próximo comunicado no será con nota”.
El director también alertó sobre el riesgo para su esposa, sus hijos y otros funcionarios penitenciarios. Según explicó en la carta, informes de inteligencia del propio INPEC advertirían sobre posibles atentados contra personal directivo y de custodia en el Valle del Cauca, atribuidos a estructuras como La Inmaculada y Care Vieja.

Un asesinato reciente aumenta la preocupación
La denuncia se conoce después del asesinato del dragoneante Luis Francisco Ramírez Sáchica, ocurrido el 30 de octubre en inmediaciones de Villahermosa. El funcionario fue atacado a tiros cuando se movilizaba en motocicleta, minutos después de terminar su turno. Hasta el momento, las autoridades no han confirmado que ese homicidio esté relacionado con las amenazas denunciadas por el director.
No es el único antecedente de violencia alrededor del penal. En junio de 2025, un artefacto explosivo fue lanzado contra la entrada principal de la cárcel y dejó cinco personas heridas, entre ellas cuatro funcionarios del INPEC y un menor de edad.
Ante la gravedad de la denuncia, la Personería de Cali rechazó las intimidaciones y anunció que activará las rutas de atención y protección. También adelantará gestiones ante la UNP y otras autoridades para solicitar una evaluación urgente del riesgo y medidas que protejan al director, su familia y los funcionarios amenazados.
Por ahora, Córdoba insiste en que la supuesta disminución de su nivel de riesgo no corresponde a las advertencias que, según él, existen dentro de la institución. La preocupación está puesta en que las amenazas no se queden en los panfletos.
