El reciente hallazgo de una cabeza humana a la orilla del río Cali volvió a poner en evidencia la gravedad del deterioro de la seguridad en la capital del Valle del Cauca. Para Fabio Fernando Arroyave, jefe de campaña del representante a la Cámara Leonardo Arroyave, y quien aspira a llegar al Senado, este hecho no puede entenderse como un episodio aislado, sino como la expresión de una violencia estructural que desborda la capacidad local y responde a dinámicas criminales de alcance nacional.
“Cali no está enfrentando delincuencia común aislada. Está soportando la presión de estructuras armadas nacionales que utilizan la ciudad como plataforma logística y financiera”, afirmó Arroyave al referirse al panorama que vive la ciudad.
La ubicación estratégica de Cali, conectada con corredores hacia el Pacífico y rodeada por zonas montañosas donde históricamente han tenido presencia grupos armados, la ha convertido en un punto clave para economías ilegales asociadas al narcotráfico, el tráfico de armas y el movimiento de grandes flujos de dinero. En el Valle del Cauca y sus alrededores tienen incidencia disidencias de las Farc, estructuras del ELN y, según reportes de las autoridades, una expansión progresiva del Clan del Golfo que busca consolidar corredores estratégicos.
Esa convergencia, advierte Arroyave, ha transformado a Cali en un escenario de disputa entre organizaciones criminales que utilizan la ciudad como centro de operaciones urbanas, financieras y logísticas. “Aquí lo que se está viendo es una pelea por el control territorial y por las rentas ilegales, y eso se traduce en hechos de alto impacto que buscan enviar mensajes”, sostuvo.

Los episodios recientes refuerzan esa lectura. Además del hallazgo de restos humanos en el río Cali, hace pocos días un hombre fue atacado por varios sicarios en un restaurante, en presencia de su familia. Para el dirigente político, este tipo de acciones evidencian ajustes de cuentas entre estructuras criminales. “Cuando aparecen escenas de esa sevicia, lo que estamos viendo es una disputa entre estructuras que buscan enviar mensajes de control. Esto no se combate solo con patrullajes”, señaló.
En ese contexto, Arroyave insiste en que la respuesta institucional debe ir más allá del refuerzo policial visible. “Esto requiere inteligencia, contrainteligencia e investigación profunda sobre cómo operan estas redes, cómo se financian y cómo se articulan”, explicó.
Desde el equipo político de Leonardo Arroyave, aspirante al Senado por el Partido Liberal, se plantea un cambio de enfoque en materia de seguridad ciudadana. La propuesta central es impulsar desde el Congreso una iniciativa que permita financiar de manera prioritaria a municipios que, como Cali, enfrentan la presión de estructuras criminales de alcance nacional.
“Queremos llegar al Senado con una propuesta clara y contundente en seguridad. No podemos seguir reaccionando ciudad por ciudad. Necesitamos un fondo nacional que se active cuando los indicadores de criminalidad superen niveles críticos”, afirmó Fabio Arroyave.
El proyecto busca la creación de un fondo de atención prioritaria para municipios con altos índices de homicidios, presencia comprobada de estructuras armadas ilegales y economías criminales consolidadas. Los recursos estarían orientados a fortalecer a las Fuerzas Armadas y a la Policía, modernizar tecnología, ampliar capacidades de inteligencia y reforzar equipos especializados en investigación criminal.
“La expansión de grupos como las disidencias, el ELN o el Clan del Golfo no se enfrenta únicamente con más uniformados en la calle. Se enfrenta con inteligencia estratégica, análisis financiero e investigación judicial que permita desarticular las estructuras desde adentro”, aseguró.
Otro de los puntos centrales de la propuesta es que la asignación de recursos no esté condicionada a coyunturas políticas. “La seguridad de una ciudad no puede depender de la relación del alcalde con el presidente. Si Cali cumple criterios técnicos de alta afectación criminal, debe recibir una intervención prioritaria del Estado”, afirmó Arroyave, al señalar que el mismo mecanismo debería aplicarse a cualquier otra ciudad que enfrente una situación similar.
