Más de 249.000 damnificados y cerca de 100.000 viviendas afectadas hicieron parte del panorama presentado por la gobernadora ante embajadas de distintos países, agencias de cooperación y bancos de desarrollo europeos.
La Gobernación del Valle busca ahora convertir esa preocupación internacional en recursos y asistencia técnica.

El terremoto del pasado 10 de agosto dejó una emergencia que para el Valle del Cauca está lejos de terminar. Con más de 249.000 damnificados, cerca de 100.000 viviendas afectadas y daños en colegios, hospitales y establecimientos comerciales, la Gobernación ya empezó a tocar puertas fuera del país para enfrentar la reconstrucción.
La gobernadora, Dilian Francisca Toro, presentó este panorama ante una delegación de la Unión Europea integrada por representantes de embajadas de países europeos en Colombia, agencias de cooperación y bancos de desarrollo.
En medio de la exposición apareció una advertencia que resume uno de los principales temores de la administración departamental: que la atención sobre la emergencia comience a disminuir mientras miles de personas todavía necesitan ayuda.
“La gente es solidaria el primer mes y después esto disminuye”, señaló Toro al explicar la necesidad de mantener la ayuda humanitaria para las familias afectadas.
La mandataria puso sobre la mesa varias necesidades. Una de ellas tiene que ver con los niños menores de cinco años cuyos centros de desarrollo infantil resultaron afectados. La Gobernación, junto con el ICBF, trabaja en un piloto para habilitar albergues educativos provisionales, incluso mediante carpas o contenedores, con el objetivo de garantizar la atención presencial.

Pero la reconstrucción no solamente pasa por las viviendas.
Toro también planteó la necesidad de financiar proyectos para los sectores agrícola y avícola, afectados por el sismo, además de conseguir materiales de construcción y apoyo técnico para evaluar las viviendas.
Actualmente, la Gobernación cuenta con voluntarios de universidades que han apoyado las evaluaciones, pero la mandataria explicó que estas personas deben regresar a sus actividades académicas y laborales. Por eso, solicitó equipos técnicos que permitan avanzar con los censos y con la llamada reconstrucción asistida.
La respuesta europea abrió una posibilidad de cooperación.
Alberto Menghini, jefe de Cooperación de la Delegación de la Unión Europea en Colombia, aseguró que “la delegación tomó nota de la situación y manifestó su disposición a mantener la ayuda y comenzar a pensar en mecanismos para respaldar la etapa de recuperación temprana”.
El siguiente paso será una mesa técnica entre la Gobernación del Valle y la Unión Europea, en la que se deberán establecer las necesidades y prioridades de la emergencia.
La directora de Hacienda y Finanzas Públicas de la Gobernación, María Victoria Machado Anaya, explicó que los acuerdos alcanzados incluyen líneas relacionadas con ayudas humanitarias, reconstrucción y mecanismos provisionales para facilitar el regreso de los estudiantes a las aulas mientras se recuperan las instituciones educativas.

Las reuniones técnicas se realizarán durante esta semana. Uno de los requisitos planteados por la Unión Europea es que las necesidades estén organizadas y priorizadas de acuerdo con cada municipio.
El foco departamental estará especialmente puesto en los municipios del norte del Valle, además de Cali, debido a las afectaciones registradas en estos territorios.
La cooperación internacional, entonces, apenas comienza a tomar forma. La Gobernación busca que la ayuda no se quede en una respuesta de emergencia y pueda convertirse en recursos, equipos, asistencia técnica y materiales para una reconstrucción que tendrá que atender simultáneamente viviendas, educación, sectores productivos e infraestructura.
La reunión dejó claro que el problema no termina cuando desaparecen las noticias sobre el terremoto. Para miles de familias, el verdadero desafío apenas comienza: reconstruir sus hogares y recuperar una normalidad que el sismo les arrebató en cuestión de segundos.
