Un operativo conjunto entre la Policía Nacional de Colombia y el Buró Federal de Investigaciones (FBI) permitió golpear una estructura dedicada al tráfico transnacional de estupefacientes que operaba en Nariño y que, según las investigaciones, estaría al servicio de redes criminales vinculadas al ELN.

La operación se desarrolló en zona rural de Buesaco, donde agentes de la Dirección de Investigación Criminal e INTERPOL (DIJIN), con apoyo del Grupo de Operaciones Especiales (GOES) del Departamento de Policía Nariño y la coordinación del FBI, encontraron un cargamento de drogas y munición que tendría como destino final el mercado ilegal de Estados Unidos.
Durante el procedimiento fueron incautados 15 kilogramos de heroína, varias ampolletas de fentanilo y 500 cartuchos calibre 5.56 milímetros.

De acuerdo con la información recopilada durante la investigación, el cargamento sería movilizado inicialmente por vía terrestre desde Nariño hacia Ecuador. Posteriormente, la droga sería enviada a México para, desde ese país, intentar ingresar al mercado ilegal de Estados Unidos.
La ruta identificada por los investigadores evidencia el alcance internacional que tendría la estructura criminal involucrada en el envío de los opioides y pone a Nariño como uno de los puntos utilizados dentro de la cadena logística del tráfico de estas sustancias hacia Norteamérica.
La estructura que estaría detrás del cargamento
Las autoridades señalaron que las labores de inteligencia permitieron establecer que los estupefacientes y la munición incautados pertenecerían a una estructura dedicada al tráfico transnacional de heroína.
Según la investigación, esta organización operaría mediante un esquema de tercerización criminal, conocido como outsourcing, para prestar sus servicios a una estructura armada vinculada al ELN.

La modalidad permitiría a las redes dedicadas al narcotráfico encargarse de determinadas etapas de la cadena criminal, desde el almacenamiento y transporte de los estupefacientes hasta su posterior articulación con organizaciones que operan en otros países.
El resultado de la operación representa, según las autoridades, una afectación a la cadena logística utilizada para el traslado de opioides hacia Norteamérica y un golpe a las finanzas ilegales de las estructuras armadas que delinquen en el suroccidente colombiano.
El procedimiento también permitió sacar de circulación 500 cartuchos de munición calibre 5.56 milímetros, que fueron encontrados junto con los estupefacientes.
Los elementos incautados quedaron a disposición de la Fiscalía General de la Nación, entidad encargada de adelantar las actuaciones judiciales correspondientes.
