Una tragedia sucedió esta tarde en una mina de oro en la zona alta del río Saija, en el municipio de Timbiquí, Cauca.
Los hechos, según recogieron las autoridades locales, sucedieron cuando colapsó un socavón en el sector de Písares, atrapando a un grupo de diez trabajadores que laboraban en el interior de la mina.
Seis mineros lograron salir con vida y alertar sobre lo que ocurrió, pero cuatro de sus compañeros murieron.

Durante la tarde, la Alcaldía Municipal de Timbiquí y los organismos de socorro trabajaron en la recuperación de los cuerpos con maquinaria pesada que permitiera remover la tierra y el lodo acumulados tras el deslizamiento.
De manera preliminar, se conoció que las personas fallecidas fueron identificadas como Dayron Yesid García y su hermano Estiven García; Ever Valencia, reconocido minero y líder social de la región, y Jhon Jairo Valencia; todos nativos de la región.
La zona donde estaban laborando los mineros no posee título legal para la explotación del oro, lo que recuerda las advertencias que la Defensoría del Pueblo viene haciendo desde 2015 sobre esas labores y el impacto no solo en el medioambiente, también en la seguridad de la región.

“En el recorrido realizado por las Defensorías Delegadas para los Indígenas y las Minorías Étnicas, para los Derechos Colectivos y del Ambiente, y por la Defensoría Regional, se evidenció la destrucción que sufren los ríos Ovejas, Teta y Quinamayó, cuyo cauce ha sido desviado y sus aguas profundamente contaminadas por la remoción de tierras, la formación de montañas con material estéril y el vertimiento de sustancias químicas para el proceso de separación y recolección del oro”, advirtió entonces esas entidad.
Incluso, señaló que era “inminente” el riesgo en que se encontraban los barequeros, entre quienes había mujeres cabeza de familia y menores de edad, ante la posibilidad de un derrumbe o accidente como los registrados el año pasado en Santander de Quilichao y Timbiquí, donde se produjo la muerte de más de 20 personas.

Incluso, la presencia de mineros foráneos fue advertida en 2010 por las autoridades y su labor cambió el panorama exuberante de naturaleza que preponderaba en Timbiquí, lo convirtió en un escenario apocalíptico, donde hoy lloran cuatro mineros.
