Una nueva modalidad de estafa está tomando fuerza en la ciudad de Medellín. Se trata de llamadas desde números no identificados a personas o entidades que han trabajado como contratistas para la Alcaldía de la ciudad, esto con el fin de estafar a los trabajadores. Así lo informó la administración distrital en horas de la mañana.
Los delincuentes, al parecer, estarían utilizando el siguiente modus operandi: por medio de una llamada telefónica se hacen pasar por funcionarios de la Alcaldía a pedirles a las víctimas una serie de consignaciones a una cuenta bancaria, con la excusa de que la persona ha sido seleccionada para un proceso de contratación en la entidad.
La Alcaldía de Medellín rechazó estas conductas y les recordó a los ciudadanos que el trámite que surten los procesos de selección de contratistas se hace a través de canales oficiales.
“Los procesos de contratación que se adelantan en la Alcaldía de Medellín cumplen los requisitos de transparencia y selección objetiva, los lineamientos de Colombia Compra Eficiente y la publicación en la plataforma del orden nacional donde se da cumplimiento de transparencia”, manifestó la entidad por medio de un comunicado.
Por otro lado, el alcalde Daniel Quintero pidió a la Fiscalía General de la Nación investigar los hechos alrededor de este caso y la procedencia de las llamadas, para dar con los responsables de estos crímenes.
Hasta el momento, se desconoce el origen de las llamadas y se especula que pueden salir desde las cárceles. Además, el mandatario indicó que por ahora no se conoce de alguna persona que haya caído en esta modalidad de estafa, pero extendió la invitación a la ciudadanía a estar alerta.
Esta alerta se emite debido a que se emitió una denuncia en medio de un proceso de licitación en la Alcaldía de la ciudad. Uno de los oferentes alertó públicamente de una llamada que recibió en la que, al parecer, una mujer pidió una cantidad de dinero a cambio de asignarle el contrato que está en disputa: la distribución de los bonos de alimentación para las familias más pobres de la ciudad.
El proyecto está avaluado en más de 35 mil millones de pesos, por lo que encendió las alarmas ante el riesgo al que estaría expuesto. Si bien la firma que dio cuenta del supuesto cobro de la comisión no vinculó directamente a un funcionario de la administración distrital, todas las miradas se ubicaron sobre el equipo de Daniel Quintero Calle.

Otras modalidades de estafa
El comando de la Policía en Antioquia confirmó que la estafa está disparada en algunos sectores del departamento. Las llamadas de las cárceles siguen llevando la delantera mientras que la modalidad de falso servicio toma fuerza. En la última semana, en las redes sociales se han documentado varios casos donde advierten sobre secuestros.
Uno de los intentos fallidos de los delincuentes tuvo como escenario la subregión del norte. De acuerdo con la denuncia pública, un desconocido contactó a un músico para que le dictara clases a su hija en la zona rural del municipio de San Pedro de los Milagros. Aunque lo ofreció una buena cantidad de dinero, declinó de la oferta por su agenda.
Más tarde lo volvió a contactar el mismo sujeto donde le formuló otra petición: “Que si podía ir a su finca a instalarle algo. Le dijo que supo que era ingeniero y que, si él iba, le pagaba lo que fuera”, escribió en internet una hermana del profesional. Nuevamente, se encontró con el mismo problema: el músico no tenía espacio para viajar.
Él le trasladó el mensaje a un conocido de la zona y lo invitó a tomar el trabajo. De inmediato, le detalló que se trataba de una nueva técnica de los ilegales para arrebatarles dinero a las víctimas. Al parecer, lo hacían desplazar hasta una parte boscosa del norte antioqueño y luego simulaban una detención irregular para que desembolsara dinero.

