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Hidroituango represa
Hidroituango represa - Foto: Juan Carlos Sierra

antioquia

Incertidumbre por fecha en la que entraría en operación Hidroituango

El Sindicato de Profesionales de EPM pidió transparencia sobre los balances que se entregan de la obra.

El Sindicato de Profesionales de las Empresas Públicas de Medellín (EPM) y UNE encendieron las alarmas por los retrasos que hay en el cronograma de ejecución del proyecto de Hidroituango. Si bien la Alcaldía cree que las dos primeras turbinas se podrían encender antes del 30 de noviembre, al interior de la obra no lo estarían considerando.

Las labores técnicas estarían siendo afectadas por las fuertes precipitaciones que se han descargado sobre la subregión. Ese escenario podría afectar los objetivos de la compañía y desencadenar una imposición de multas por parte de la Comisión de Regulación de Energía y Gas que le está contando el tiempo a EPM para que encienda las generadoras.

Olga Arango, presidenta de la agremiación, explicó que el riesgo que enfrenta el país es inmenso ante el incumplimiento de los contratos de energía a razón que el 17 % de la demanda nacional está comprometida con los resultados que salgan los próximos años del tratamiento de las aguas del río Cauca, desde la hidroeléctrica de Ituango.

Según los cálculos del grupo de trabajadores del conglomerado público de Medellín, si en 2023 el proyecto no tiene en operación tres o cuatro unidades de generación de energía y ante la alta probabilidad de que se presente un fenómeno de El Niño fuerte entre 2023 y 2024, algunos pueblos podrían enfrentarse a un apagón de grandes proporciones.

Es decir, “pondría en riesgo la seguridad energética nacional ante un eventual desabastecimiento y la posibilidad, además, de un aumento de las tarifas de energía eléctrica en todas las regiones de Colombia. Una decisión de parar o retrasar supondría mayores costos para EPM”, aseguró la vocera del Sindicato de Profesionales.

Frente a este escenario, la agremiación pide sinceridad por parte de las personas que tienen en las manos las riendas de Hidroituango porque han anunciado dos fechas para la inauguración. El 26 de julio se incumplió por retrasos en las instalaciones de las turbinas, mientras que el 15 de octubre está a punto de superarse, solo con las pruebas en seco.

Ahora bien, el alcalde Daniel Quintero citó a una rueda de prensa el pasado 30 de septiembre para agendar un nuevo día al encendido de la primera turbina, pero EPM canceló la reunión con los medios de comunicación por los movimientos en masa que cayeron sobre el corredor que conduce hacia las instalaciones de la obra.

Ese anuncio coincidió con un mensaje que cambió el rumbo de la administración distrital: el mandatario les pidió la renuncia a todos los integrantes de su gabinete para reorganizar el grupo que lo acompaña, con el fin de cerrar con “broche de oro” su gestión, con miras a “derrotar” al Centro Democrático en las elecciones locales de 2023.

Con relación a las dudas del sindicato, Quintero Calle ha reiterado que no es recomendable presionar la ejecución de las obras para cumplir con las fechas estipuladas, dado que podrían provocar una nueva emergencia por decisiones apresuradas. Así lo ha expresado en varias intervenciones públicas donde se le interroga por las mismas preocupaciones.

Si bien las advertencias están en el radar de los contratistas, Daniel Quintero Calle señaló que no pondrá en riesgo la construcción del megaproyecto para acelerar la operación. Al contrario, caminará despacio para analizar los peligros y poder entregar en buenas condiciones la hidroeléctrica que estará activa por 100 años.

“Tenemos el 30 de noviembre como una fecha muy importante, porque o si no habría sanciones. ¿Qué es mejor? ¿Pagar una sanción en el caso en que sea necesaria o que la represa (quede en riesgo), otra vez por el acelere de los políticos y bajarles calidad a los materiales? Nosotros hemos escogido el camino de la seguridad”, comentó el alcalde de Medellín.