Tras el mortal accidente que se registró en la vía Segovia-Remedios, en el departamento de Antioquia, donde 17 personas fallecieron luego de que el bus en el que viajaban cayera a un abismo, las autoridades investigan lo sucedido.
En ese vehículo viajaban 34 estudiantes de la Institución Educativa Liceo Antioqueño, así como también un guía y dos conductores.
Los estudiantes habían realizado el viaje a Tolú y Coveñas por su graduación como bachilleres académicos.
Tras este grave accidente, desde la Policía de Tránsito y Transporte se encuentran adelantando las investigaciones correspondientes para determinar qué fue lo que originó este siniestro que conmocionó a Colombia.


Entre las hipótesis que manejan las autoridades se encuentra la de un posible microsueño del conductor, identificado como Jonathan Alexander Taborda, de 27 años, quien murió en el accidente. Asimismo, se investiga si se trató de una falla mecánica en el sistema de frenos o en la dirección del vehículo, que podría haber influido en la caída al abismo en el sector conocido como El Chispero.
Una tercera hipótesis que analizan las autoridades de tránsito está relacionada con las condiciones de la vía, ya que se trata de una curva peligrosa y con poca iluminación, en un tramo que hace parte de la autopista Magdalena 2.

Por su parte, la empresa a la que se encontraba afiliado este bus de servicio especial emitió un comunicado en el que precisó que está dispuesta a colaborar con las autoridades para esclarecer el caso.
“Estamos atentos a los avances de la investigación que adelantan las autoridades competentes y reiteramos, como empresa, toda nuestra disposición para colaborar en el esclarecimiento de los hechos. Nuestro personal administrativo y operativo se encuentra en el lugar a disposición de las autoridades para colaborar en las tareas necesarias”, precisaron.

Las autoridades esperan poder recolectar el testimonio de todas las personas que sobrevivieron para establecer con mayor claridad lo sucedido.










