La psicóloga Luisa Fernanda Espinal Ramírez logró lo que ningún colombiano había conseguido: que la academia hablara desde el nivel de un doctorado de un tema que muchos veían como superfluo: el reguetón.
La semana pasada, el 18 de febrero, su investigación doctoral, a la que dedicó más de cinco años, fue aprobada en la universidad paisa Eafit, una de las mejores de Medellín, con una sugerencia del jurado evaluador para que le sea otorgada una nota de 5, la más alta, y una condecoración de las más relevantes de la academia: la magna cum laude.
Pero ¿quién es esta mujer, pionera en este tipo de estudios y calificada por expertos como una valiente que está abriendo camino a otros científicos sociales? Acá el perfil de quien se autodenomina como la ‘doctora perreo’.
SEMANA: ¿Quién es la ‘doctora perreo’?
Luisa Fernanda Espinal Ramírez (L. F. E. R.): Tengo tres hermanas, nací en 1990 con mi gemela y siempre he dicho que yo soy la mala. De pequeña soñaba con ser poeta, aún escribo poesía. Las personas que me conocen en mi faceta sensible y reflexiva me preguntaron mucho: ¿por qué si usted es tan profunda terminó investigando el reguetón? Les respondía que la complejidad no estaba en las cosas o fenómenos, sino en quien mira y encuentra la complejidad y que así como tener tatuajes no te hacía romper todas las creencias ‘tradicionales’, escuchar reguetón no te hacía ser un bruto o un simplón.
No era una estudiante destacada en el colegio, mis papás me insistían que hiciera tareas y me quedara estudiando en la casa como mi gemela, que se ganaba menciones de honor, y yo les decía que me dejaran disfrutar la calle (la amaba) y les prometía que cuando entrara a la universidad sería muy buena estudiante.

SEMANA: ¿Cuándo conoció el reguetón?
L. F. E. R.: Fui a las fiestas de reguetón de menores de edad en el barrio en el que crecí, en Belén, y a las discotecas de menores de edad, que en el principio de los 2000 existían en la ciudad, en el sector de El Diamante, en el barrio Los Colores.
Estudié psicología en la UPB y allá mismo hice la maestría en psicología social. Conocí el movimiento social de mujeres y eso me apasionó, pero a su vez me confrontó con mi gusto por el perreo y el reguetón; no era bien visto porque suponía una contradicción.
SEMANA: ¿En qué momento pasó de ver el perreo como una distracción para verlo como un objeto de estudio?
L. F. E. R.: La pasión por la investigación y el trabajo como psicóloga inició abordando las violencias basadas en género, la violencia política. Luego lo difícil y doloroso de las temáticas y contextos me hizo tomar distancia.
Empecé a ser profesora universitaria en materias de psicología social y de los grupos, los premios llegaron y me dieron tres reconocimientos como la mejor profesora de psicología en Eafit y dos en el Politécnico Grancolombiano. Emprendí y me dediqué a la psicoterapia particular y a un proyecto llamado Círculo Amazonas, en el que realizo talleres terapéuticos para fortalecer vínculos, aumentar la autonomía y soberanía de las mujeres.

Ahora me ocupo de los ‘problemas’ para buscar formas de vivir mejor. El doctorado, el emprendimiento y mi trabajo como psicoterapeuta particular hacen parte de mi intención de investigar y trabajar para apostar al buen vivir.
Investigué por pasión y preguntas personales sobre el perreo usando algo que siempre me ha caracterizado: la convicción de que mis intereses importan si mueven en mí el asombro y el deseo de vivir.

SEMANA: ¿Qué dice su familia?
L. F. E. R.: Mi familia siempre me apoyó, porque siempre nos han recalcado que hay que elegir y esforzarse por lo que nos apasiona en la vida, sin importar si es difícil, o si no nos trae aceptación o reconocimiento. El apoyo de ellos me ayudó a tener la confianza de que estudiar el doctorado con una tesis en reguetón era importante si para mí tenía sentido y valía la pena.
Hoy en las fiestas de diciembre, que siguen siendo en Belén, en la calle de enfrente de mi tía (a la que le decimos Rumbiela), ya suena reguetón y mis tías perrean como se espera.
SEMANA: ¿Qué sigue para su vida académica luego del doctorado?
L. F. E. R.: Mi tesis quiero publicarla, estoy en la búsqueda de la editorial, y sueño con seguir realizando investigación sobre el reguetón y el perreo. Quisiera formalizar académicamente la historia del reguetón en Medellín, hacer análisis comparado del perreo en diferentes ciudades y países; seguir promoviendo una mirada compleja de los fenómenos donde ponemos el lenguaje del cuerpo y donde compartimos, sudando, la alegría.
