Las minutas de la cárcel de La Paz de Itagüí, donde pagan condenas por liderar las bandas más peligrosas de Medellín los voceros de la mesa sociojurídica de la paz urbana del Gobierno Petro, ocultan las graves irregularidades que suceden en ese penal.
Así lo denunció el concejal del distrito Andrés Tobón, quien fue enfático en una petición: “Tiene que acabarse el proceso de paz”.
Según el funcionario, en esos documentos queda “absolutamente claro cómo no solamente no registraron ningún vehículo, [sino que] no registraron ningún elemento en materia de logística, no registraron el ingreso de los músicos”.
Tobón hizo referencia a artistas como Nelson Velásquez, que ambientaron una cuestionada parranda vallenata en esa cárcel.

El 8 de abril, un día después de una rueda de prensa con presencia de la senadora Isabel Zuleta, en Colombia se supo de la fiesta que llevó incluso a que el presidente Petro suspendiera los diálogos de paz y ordenara el traslado de reclusión a los implicados.

Según Tobón, el día de la fiesta ingresaron a la cárcel 138 visitantes, entre ellos 41 hombres; más grave aún, reveló que hubo presencia sin registro documental de ocho menores de edad.
“Además se evidencia algo que tiene que ser investigado en tiempo récord por las autoridades: cómo por fuera de los patios 1 y 2, alias Douglas estaría habitando en una suerte de apartamento anexo construido única y exclusivamente para él”.

Alias Douglas, señalado durante años como cabecilla de la peligrosa Oficina, que agrupa las bandas más peligrosas de la ciudad, paga una alta condena por secuestro.
Según el concejal Tobón, también conoció que “aparentemente se estaría cobrando 1 millón de pesos por parte del personal de guardia y por parte también de una vinculación aparente con Douglas para que no quedara ningún registro ni ningún tipo de verificación”. Es decir, para que los funcionarios penitenciarios no registraran quién entró a la cárcel el día de la parranda.
“Lo que venía pasando en Itagüí es absolutamente grave, que no se resuelve simple y llanamente sancionando a los dragoneantes, que no se resuelve con un comunicado de palabras grandilocuentes. Aquí tiene que haber justicia, tienen que haber resultados y, por supuesto, tienen que responder. Y, como si fuera poco, tiene que acabarse el proceso de paz”, manifestó Tobón.
