El asesinato de un niño de 13 años en el municipio de El Carmen de Viboral estremeció a Antioquia.
El gobernador del departamento, Andrés Julián Rendón, ofreció 200 millones de pesos para dar con los responsables y se pronunció en la red social X. “Me reportan el asesinato de un menor de 13 años en El Carmen de Viboral. Los asesinos se habrían llevado su morral. La @PoliciaColombia acordonó la zona. La Gobernación de Antioquia ofrece una recompensa de hasta $ 200 millones para quienes suministren información. Urge esclarecer este hecho y dar con los asesinos”, dijo.

Aunque inicialmente se creyó que el niño fue asesinado por arrebatarle el morral al que hizo referencia el gobernador, esta última frase dio luces sobre los posibles móviles de su muerte: “No podemos normalizar la muerte de los niños; tampoco su vinculación con el crimen”, expresó.
De hecho, el alcalde de El Carmen de Viboral, Hugo Jiménez Cuervo, descartó que lo hayan matado para quitarle su bolso. Incluso, reveló que el pequeño estaba desescolarizado y envió una invitación a las familias de su pueblo, que tiene unos 42.000 habitantes.
“La institución educativa manifiesta que el joven se encontraba desescolarizado (…); hoy los grupos armados podrían estar alrededor de buscar cómo instrumentalizar a nuestros niños y jóvenes”, señaló el mandatario local.

“Descartamos que se haya tratado de un hurto, pero seguimos en búsqueda de toda la información para esclarecer esta situación”, añadió.
Esa información, según publicaciones de la prensa regional, tendría que ver con el reclutamiento del que habría sido víctima el niño para hacer parte de las filas de un grupo de microtraficantes de droga en esa población al servicio de la banda El Mesa.
Esa estructura, como reveló SEMANA en mayo, mantiene una confrontación en varios municipios del oriente de Antioquia por el control de las rentas ilegales, que incluyen la distribución de estupefacientes.
La masacre de cuatro personas del viernes 16 de mayo en Marinilla, población vecina de El Carmen de Viboral, dejó en evidencia la cruda guerra que sostienen esas dos organizaciones criminales en el departamento.

En ese entonces, el secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Eduardo Martínez, quien es general retirado de la Policía, lo explicó de la siguiente manera: “En Marinilla, El Peñol y Guatapé, la situación de orden público es normal, pero en todo el Oriente antioqueño tenemos una problemática de tiempo atrás, es la expansión del Clan del Golfo para tratar de lograr el control de la minería ilegal, la extorsión y del microtráfico”, le dijo a SEMANA.
Esto último habría provocado la masacre de la vereda Alto del Mercado, que es un corredor importante para llegar a exclusivas parcelas y fincas de El Peñol y Guatapé, que por su paisaje en inmediaciones del hermoso embalse de Guatapé se convirtieron en los sitios predilectos para la llegada de turistas que buscan fiestas, prostitutas y todo tipo de drogas.
También habría llevado a que dos sicarios del Clan del Golfo le quitaran la vida a este pequeño de 13 años. Las investigaciones lo esclarecerán.
