En la Unidad Deportiva Atanasio Girardot, en Medellín, se vivió este fin de semana uno de los eventos musicales más prometedores de los que la ciudad haya tenido recuerdo, el Electric Daisy Carnival - EDC Colombia.
Según la Alcaldía Distrital, se esperaba la presencia de 94.000 asistentes durante las dos jornadas, entre locales y turistas nacionales y extranjeros.
El Sistema de Inteligencia Turística y Entretenimiento estimó un impacto económico aproximado de 37,1 millones de dólares para la ciudad, un comportamiento positivo para sectores como el comercio, restaurantes, alojamiento, transporte y gastronomía.

Sin embargo, ese evento terminó de manera trágica para un costarricense identificado como Ismael Gerardo Méndez Huertas, de 27 años de edad.
Su cadáver fue trasladado a Medicina Legal a la espera de que sus seres queridos logren la documentación para repatriarlo a su país natal.
También se conoció que un australiano de 46 años fue herido con un arma blanca en unas 25 oportunidades en un intento de atraco. Aunque las autoridades no lo han confirmado, se rumora que sucedió luego de asistir a EDC Medellín.

Según el reporte inicial, la víctima sufrió 25 heridas distribuidas en cuatro zonas del cuerpo: ocho en el muslo derecho, seis en el izquierdo, tres en el brazo derecho y ocho en el abdomen.
Fue encontrado herido en el barrio Laureles, cerca del lugar donde se hospedaba en una vivienda que, al parecer, había alquilado a través de Airbnb. Las circunstancias del hecho continúan bajo investigación. Debido a la gravedad de las lesiones, fue trasladado a la clínica Incodol, donde permanece bajo atención médica y con pronóstico reservado.

Como si fuera poco, se conoció en las últimas horas una denuncia en redes sociales sobre una modalidad de hurto que se habría puesto en práctica en ese evento por parte de los delincuentes.
“Vean los ojos de Migue, y acá estaba saliendo toda la gente. Oficialmente empezaron a echar gas pimienta en el EDC. Tengan cuidado”, dice uno de los asistentes en un video divulgado en redes sociales.
SEMANA consultó con la Policía Metropolitana si había denuncias oficiales al respecto y respondieron que no tienen reportes sobre estas situaciones.
