A dos meses del terremoto, Pereira mantiene las labores de limpieza y retiro de escombros, mientras empieza a mirar hacia la recuperación de los sectores afectados.
Este sábado, la ciudad recordó a las víctimas con un homenaje que busca mantener viva su memoria durante muchos años.

Un árbol para recordar cada vida
La rotonda de Pereira fue escenario de un homenaje especial .
Se sembraron 97 árboles de la variedad Brazo de Reina, uno por cada una de las víctimas mortales que dejó el terremoto en la ciudad.
Los árboles, que con el tiempo crecerán frondosos y tendrán flores rosadas, contarán con una placa en honor a cada persona fallecida.
La idea es que este lugar se convierta en un espacio para recordar a quienes perdieron la vida y dejaron una huella en sus familiares, amigos y en toda la ciudad.
El alcalde de Pereira, Mauricio Salazar, destacó el significado de la jornada y el valor de mantener presente la memoria de las víctimas.
“Es un momento muy emotivo, la idea es que estos árboles nos recuerden durante muchísimos años a estos hermanos que fallecieron. Cada árbol representa una vida que dejó una huella en sus familiares, amigos y en la ciudad”, expresó el mandatario.
Más allá de la siembra, el homenaje busca dejar un recuerdo permanente de las personas que murieron en la tragedia.
A medida que los árboles crezcan, sus nombres permanecerán en este espacio como parte de la memoria de Pereira.

Más de 270.000 toneladas de escombros recogidas
Mientras la ciudad recuerda a las víctimas, también continúa con las labores que hacen parte de la recuperación.
Hasta el momento, se han recogido más de 270.000 toneladas de escombros, una tarea que se espera mantener durante lo que resta del año.
La prioridad es avanzar con la limpieza de las zonas afectadas para, posteriormente, dar paso a la reconstrucción.
El proceso representa otro capítulo en el camino que enfrenta Pereira después del terremoto.

El siguiente paso será recuperar los sectores afectados y avanzar hacia una ciudad con mejores condiciones para sus habitantes.
A dos meses de la tragedia, Pereira combina así el recuerdo de quienes perdieron la vida con los trabajos necesarios para superar sus consecuencias.
La siembra de los 97 árboles deja un homenaje que crecerá con el tiempo, mientras la ciudad continúa trabajando en su recuperación.
