Es muy compleja la situación que actualmente hay en el Catatumbo por cuenta de las disputas que existen entre los grupos armados, lo que ha dejado a la deriva a miles de familias que viven en esta zona del país, una de las más golpeadas por la violencia.
Por ello, son varias las organizaciones humanitarias que se han unido para llevar una luz de esperanza a la comunidad y brindar un poco de ayuda. Una de ellas es Acción Contra el Hambre en Colombia, que ha brindado atención integral a los afectados.

Desde 2023, ha podido atender a más de 302.000 personas a nivel nacional, con un enfoque en mujeres, niñas, niños, comunidades indígenas y afrocolombianas. Entre otras cosas, ha hecho intervenciones en Norte de Santander, Chocó, Nariño, La Guajira y otras regiones afectadas por el conflicto armado.

En el caso del Catatumbo, han mantenido una presencia activa en la región, lo que ha permitido que brinden atención en municipios como El Tarra, Ocaña, Teorama, Convención, Hacarí, San Calixto y Tibú.
John Orlando, director país de Acción contra el Hambre en Colombia, destacó que buscan centrarse en la resiliencia que tienen las comunidades para, por medio de esta, ayudarlos en situaciones de emergencia.
“Estos compromisos hacen parte del apoyo integral y el acompañamiento a las comunidades de base y se realiza en estrecha articulación con la institucionalidad”, manifestó.

Durante el 2025, esta organización logró atender a más de 48.000 personas en diferentes aspectos que son de urgencia para la población. Por ejemplo, en materia de seguridad alimentaria se entregaron kits de alimentos con enfoque diferencial, bonos y transferencias monetarias, con prioridad en niños, niñas y mujeres.

Asimismo, se ha atendido el tema del agua, saneamiento e higiene distribuyendo más de 600 kits y hasta haciendo obras de rehabilitación de servicios de agua. Además, se entregaron filtros y suministros de agua potable a hogares afectados por la crisis.
En la cuestión relacionada con la salud, se realizaron atenciones médico-nutricionales y de salud materno-infantil. Además, también se distribuyeron entre la población kits de emergencia en alojamientos temporales durante el punto más crítico.
De esta forma, se está llevando una luz de esperanza a las familias que no pueden vivir en paz por cuenta de la violencia que los azota de día y de noche.









