El presidente de la República, Gustavo Petro, finaliza su mandato el próximo 7 de agosto y este jueves 23 de abril, empezó a dar sus primeros discursos de despedida.
Lo hizo en un evento regional que se llevó a cabo en Puerto Boyacá. Desde esa región del país, dio una intervención que para los asistentes sonó a despedida.

“Que la juventud entonces no se vaya de esta región a Bogotá o a gringolandia —allá que lo traten a punta de bastonazo y lo metan en la cárcel—, sino que también pueda vivir aquí, porque aquí está su empleo, su futuro”, expresó el presidente.
Y avanzó en su declaración: “Gracias a todos y todas por haberme escuchado. Ya nos despedimos como Gobierno, nos quedan unos meses; espero que el próximo Gobierno sepa hacer más de esto mismo que estamos haciendo, más inteligentemente, con menos errores”.
“Ya nos despedimos como Gobierno”: el presidente Gustavo Petro empezó a dar discursos de despedida a pocos meses de finalizar su mandato. https://t.co/if1kX8q65f pic.twitter.com/qHwAACp7SZ
— Revista Semana (@RevistaSemana) April 23, 2026
“A nosotros nos tocó empezar a abrir la trocha, pero la trocha está abierta; ojo, si nos devolvemos al poder de aquellos que apagaron las luces en el Magdalena Medio, y más bien seguimos caminando los caminos de prender las luces de nuevo en los campos”, agregó el presidente.
Este jueves, el mandatario lideró el evento en el que su Gobierno entregó “5.300 hectáreas recuperadas en el Magdalena Medio”, el cual, según su administración, fue un “acto que simboliza la transformación de una de las regiones más afectadas por la violencia en Colombia”.
Según el Gobierno, el evento hizo “parte del impulso a la reforma agraria, declarada hace un año como eje central en esta zona, donde el Gobierno ha entregado cerca de 17.000 hectáreas a campesinos tras recorrer municipios clave como Barrancabermeja y La Dorada”.

“Territorios históricamente golpeados por el conflicto, como Puerto Berrío, Honda, Cimitarra y Yondó, avanzan ahora hacia un proceso de desarrollo y dignificación rural, en el que la tierra, antes asociada al despojo y al narcotráfico, se convierte en base para la paz y la inclusión social en el campo colombiano”, insistió el Gobierno.
