El presidente de la República Abelardo De La Espriella hizo su primera alocución como mandatario de los colombianos. Tras siete días tras haber ocurrido la tragedia por el terremoto, el mandatario entregó un balance sobre lo sucedido.

Uno de los anuncios que hizo el presidente es que el ministro de Vivienda, Jaime Andrés Beltrán, estará al frente de esa tarea, que se denominará el “Plan Milagro”.
“He encomendado al ministro Jaime Andrés Beltrán el Plan Milagro de reconstrucción. Es un plan que une al Gobierno nacional, a los constructores, al sector financiero, a las aseguradoras, a los gobernadores y alcaldes”, afirmó el mandatario.
El presidente le pidió a los empresarios del sector constructor que puedan donar materiales y conocimiento para la reconstrucción del país.
En el caso del sector financiero, solicitó que los bancos bajen las tasas de interés para que los colombianos puedan reconstruir sus hogares.
De La Espriella envió un mensaje de unidad, tanto a los colombianos como a los mandatarios locales, a quienes les pidió que se sumen a esta causa sin reservas ideológicas. “Aquí no hay colores políticos, aquí no hay ideología, es una sola bandera y es la bandera de Colombia”, afirmó.
El proceso de reconstrucción que liderará Jaime Andrés Beltrán se decidió tras un estudio privado que se realizó en el que se concluyó que las estimaciones de los daños físicos rondarían los 30 billones de pesos.
“Una firma privada modeló pérdidas físicas directas en Chocó, Valle del Cauca, Risaralda, Quindío y Caldas, cercanas a los 30 billones de pesos, más o menos, 24,5 billones en edificaciones y 5.5 billones en infraestructura; imagínense ustedes la dimensión del desastre”, detalló el mandatario.

De La Espriella aclaró que se trata de una cifra preliminar que se irá ajustando a medida que haya mayor información y se caractericen los datos de cada una de las regiones que sufrieron el terremoto.
El presidente comenzó su alocución con un mensaje de luto y de solidaridad con los colombianos que han fallecido y los familiares que están sufriendo una pérdida.
“Compatriotas, buenas noches. Con el corazón apretado, pero con el alma firme, el pasado 10 de agosto, en mi primer día como presidente al frente de la nación, un devastador terremoto sacudió nuestra patria. La tierra tembló, pero Colombia no se quebró”, afirmó el presidente en su primera alocución.
De La Espriella afirmó que seguirá al frente del desastre y que trabajará de la mano con los mandatarios locales y con los distintos sectores para sacar el país adelante.
